Con la misma cantidad de dinero amortizado, reducir el plazo de la hipoteca ahorra normalmente bastante más intereses que reducir la cuota mensual, porque el capital pendiente baja más rápido durante el resto del préstamo. Pero “ahorra más” no significa “es lo que te conviene”: depende de si necesitas ese alivio en la cuota mensual o no.
Un ejemplo con números reales
Supongamos una hipoteca con estas características (cifras ilustrativas para ver el efecto, no un producto real):
- Capital pendiente: 150.000 €
- Tipo de interés: 3% TAE
- Plazo restante: 20 años (240 meses)
- Cuota mensual actual: 831,90 €
Con estos datos, si no haces ninguna amortización extra, pagarás en total unos 49.655 € en intereses durante el resto de la vida del préstamo.
Ahora supongamos que amortizas 15.000 € de golpe. Esto es lo que pasa en cada opción:
Opción A: reducir cuota (manteniendo el plazo en 240 meses)
La cuota mensual baja de 831,90 € a 748,71 € (un ahorro de unos 83 € al mes), y el total de intereses que pagarás durante el resto del préstamo baja a unos 44.690 €. Ahorro total en intereses: aproximadamente 4.965 €.
Opción B: reducir plazo (manteniendo la cuota en 831,90 €)
El plazo restante baja de 240 a unos 209 meses (terminas de pagar unos 2 años y 7 meses antes), y el total de intereses baja a unos 38.865 €. Ahorro total en intereses: aproximadamente 10.790 € — más del doble que reduciendo cuota.
Por qué reducir plazo ahorra más intereses
La razón es matemática: los intereses de cada cuota se calculan sobre el capital pendiente en cada momento. Si mantienes la cuota igual y reduces plazo, cada pago sigue amortizando una parte más grande de capital desde el principio (porque el capital de partida ya es menor), lo que acelera la reducción de la deuda y reduce antes la base sobre la que se calculan los intereses futuros. Reducir cuota, en cambio, alarga el tiempo durante el que sigues pagando intereses, aunque sea sobre un capital menor.
Entonces, ¿cuál elegir?
- Si tu prioridad es pagar menos intereses en total y liberarte antes de la hipoteca, reducir plazo es matemáticamente la mejor opción con la misma cantidad amortizada.
- Si tu prioridad es tener más margen cada mes — por ejemplo, porque la cuota actual aprieta tu presupuesto, o quieres destinar ese margen a otro objetivo (ahorro, otra deuda, imprevistos) — reducir cuota tiene sentido aunque el ahorro total de intereses sea menor.
No hay una opción “correcta” en términos absolutos: reducir plazo maximiza el ahorro financiero, reducir cuota maximiza la liquidez mensual. Elige según lo que necesites de verdad, no solo por la cifra de ahorro más grande.
Antes de decidir, ten en cuenta la comisión de amortización
Si tu amortización cae dentro del plazo en el que tu banco puede cobrarte comisión por amortización anticipada, esa comisión reduce el ahorro real en ambos escenarios. Repasamos los límites legales de esa comisión y cuándo compensa amortizar en nuestro artículo sobre cuándo compensa amortizar la hipoteca anticipadamente.
Preguntas frecuentes
¿Puedo elegir la opción que quiera al amortizar? Depende de tu banco y de lo que hayas pactado en el contrato. Algunas entidades dejan elegir libremente entre reducir cuota o plazo cada vez que amortizas; otras aplican una opción por defecto salvo que indiques lo contrario. Pregunta expresamente antes de hacer el ingreso.
¿El ahorro es siempre el doble reduciendo plazo? No exactamente el doble en todos los casos — la proporción depende del tipo de interés, de cuánto plazo te queda y de cuánto amortices. Pero la relación se mantiene: reducir plazo casi siempre ahorra más interés total que reducir cuota con la misma cantidad amortizada.
¿Puedo combinar ambas opciones en distintas amortizaciones? Sí. Si haces varias amortizaciones a lo largo de los años, puedes elegir una opción distinta cada vez según tu situación en ese momento.
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