Si has llegado aquí con dos números en la mano —el «hasta un 4 % anual» de Blackcat y el «3,01 % de interés anual» de bunq—, lo primero es que esos dos números no son la misma cosa y no se pueden restar. El de bunq es interés de una cuenta de ahorro de un banco. El de Blackcat es una recompensa de un programa de fidelización que paga una tercera empresa, según dice la propia web de Blackcat.
Y lo segundo decide mucho más dinero que la diferencia entre 4 y 3,01: Blackcat publica una tarifa por inactividad de 15 € al mes. Son 180 € en doce meses, y hacen falta 4.500 € de saldo para que su 4 % los cubra. Quien abre esa cuenta para aparcar unos ahorros y no tocarlos está eligiendo justo el escenario en el que el número mayor da el peor resultado.
Antes de seguir, lo que nos toca decir: las fichas de las dos entidades del ranking de cuentas remuneradas llevan enlace de afiliación, así que ifinanzas.es puede cobrar una comisión si abres cuenta desde aquí, con cualquiera de las dos. bunq nos paga más del doble que Blackcat, y eso no cambia ni una cifra ni el veredicto de abajo: el veredicto sale del cálculo, y el cálculo da un ganador distinto en cada perfil.
Qué cobras de verdad con cada una
Las dos cifras salen de nuestras fichas y las dos se releyeron en la web de su entidad el 5 de octubre de 2026.
Blackcat. Su página de recompensas dice literalmente: «Gana un 4 % anual si mantienes 300 € o más. Con saldos más bajos, ganarás un 2,2 %». Hay por tanto un umbral: con 299 € el tipo no es el del titular. Y añade quién paga y cuándo: «El pago de la bonificación forma parte del programa de fidelización proporcionado por Baltic Technology Solutions OÜ» y «todas las recompensas se pagan automáticamente una vez al mes, normalmente a mediados del mes siguiente».
bunq. Su página del plan gratuito publica «3,01%* de interés anual, con pagos semanales», sin cuota mensual —«Sin comisión mensual»— y sin pedir nómina, recibos ni saldo mínimo. El asterisco lleva a una advertencia que conviene leer: «los tipos están sujetos a cambio en cualquier momento».
Con eso ya se puede calcular un año completo sobre un saldo de 1.000 € que no se toca, reinvirtiendo cada abono:
| Lo que publica | Cada cuánto paga | Un año sobre 1.000 € | |
|---|---|---|---|
| Blackcat | 4 % anual desde 300 € de saldo | Mensual, a mediados del mes siguiente | 40,74 € |
| bunq | 3,01 % de interés anual | Semanal | 30,54 € |
Diez euros al año. Esa es toda la ventaja del número grande, y es la razón por la que elegir entre estas dos cuentas por el titular es elegir por lo que menos pesa.
El dato que no sale en ningún titular: 15 € al mes por no hacer nada
Esta es la parte que hay que abrir la página de tarifas para saber, y es la que decide el artículo entero.
La tabla de tarifas de Blackcat, releída el 5 de octubre de 2026, publica una «Tarifa por inactividad» de «15 € al mes», con esta nota al lado: «Los primeros 6 meses se acumulan y se cobran juntos en el 7º mes. Después — mensualmente».
Puesto en euros, un año de cuenta parada:
| Mes | Qué se cobra | Acumulado |
|---|---|---|
| 1 a 6 | Nada todavía: se van acumulando 15 € cada mes | 90 € pendientes |
| 7 | Los seis meses de golpe, más el del propio mes | 105 € |
| 8 a 12 | 15 € cada mes | 180 € |
Son 180 € en doce meses. Y de ahí sale el número que conviene llevarse: para que el 4 % anual cubra esa tarifa hace falta un saldo de 4.500 €. Por debajo, la cuenta termina el año con menos dinero del que empezó. Sobre los 1.000 € del ejemplo de arriba: 40,74 € de recompensa contra 180 € de tarifa, o sea 139 € menos. Sobre los 300 € justos del umbral, la recompensa de un año no llega a 13 €.
Conviene decir también lo que no sabemos, porque es tan importante como lo anterior: esa tabla publica el importe y el momento del cobro, pero no define en esa página qué cuenta como actividad. Eso está en las condiciones de la cuenta, que se publican en inglés. Si la idea es abrirla para dejar ahí unos ahorros, ese es el documento que hay que leer antes de firmar, y no el titular del 4 %.
Nada de esto es letra escondida: las tres cifras incómodas —los 15 €, el umbral de 300 € y quién paga la recompensa— están publicadas por la propia Blackcat en su web. Lo que no está publicado en ninguna parte es la cuenta en euros, y esa es la que acabamos de hacer.
Para qué sirve cada una, que es lo que de verdad las separa
Son dos productos con forma distinta, y por eso el ganador cambia según quién pregunte.
La de Blackcat es una cuenta que se usa. Tiene IBAN, tarjeta —«Emisión de la primera tarjeta: Gratis», y 7 € la adicional—, cajeros con 200 € al mes gratis y «un 1 % del importe retirado, mínimo 1,50 €» por encima de esa cifra, cinco transferencias SEPA salientes gratis al mes y 0,20 € a partir de la sexta, y cashback en compras. La recompensa se calcula sobre el saldo de esa misma cuenta. Es un producto de día a día, y la tarifa por inactividad es coherente con eso: a quien la mueve todos los meses no se le dispara nunca.
En bunq el interés vive en otro sitio. El 3,01 % es de la Cuenta de Ahorro, que es un saldo aparte dentro de la misma app; la cuenta corriente no remunera. El plan Free no cuesta nada y trae tarjeta para el móvil, pero la física va con los planes de pago, desde 3,99 € al mes. Es, en la práctica, una hucha con un banco detrás y una cuenta del día a día al lado.
Y hay una diferencia de fondo que no se puede saltar, dicha sin alarmismo: bunq es un banco y Blackcat no emite la cuenta. La emite Papaya Ltd., una entidad de dinero electrónico supervisada en Malta. El saldo de bunq está cubierto por el fondo de garantía de Países Bajos —el mismo importe de 100.000 € por titular y entidad que el español, pero tramitado en otro país—; el dinero electrónico no entra en ningún sistema de garantía de depósitos y se protege con otro mecanismo distinto, la salvaguarda de fondos. Qué cubre esa garantía, hasta dónde y quién responde está desarrollado entero en nuestra guía de qué pasa con tu dinero si quiebra el banco.
El veredicto, por perfil
No hay un «depende»: hay dos respuestas, y la que te toca depende de una sola pregunta, que es si vas a mover la cuenta.
Si vas a usarla todos los meses —tarjeta, compras, cajero, transferencias— gana Blackcat. Paga más (unos diez euros al año por cada 1.000 € de saldo), devuelve cashback y la tarifa por inactividad no te va a llegar nunca. El detalle a vigilar es el umbral: por debajo de 300 € de saldo la recompensa baja al 2,2 %, que ya es menos que el 3,01 % de bunq. Su letra pequeña entera, condición a condición, está en nuestro análisis de la cuenta de Blackcat.
Si lo que quieres es aparcar unos ahorros y olvidarte —que es con lo que la mayoría de la gente llega a una cuenta remunerada— gana bunq, y no por poco. Su 3,01 % no pide saldo mínimo, no pide nómina y no cobra por estar quieto; la de Blackcat, en ese mismo escenario, puede costarte 180 € al año. Lo que trae y lo que no trae el plan gratuito está en nuestro análisis de la cuenta de ahorro de bunq.
Y si lo que buscas es comparar más opciones antes de decidir, el ranking de cuentas remuneradas las tiene todas con su fecha de comprobación.
