El banco no te pide papeles porque le gusten los trámites: te los pide porque la ley se lo exige a él, no a ti. El artículo 14 de la Ley 16/2011, de contratos de crédito al consumo, obliga a la entidad a evaluar tu solvencia antes de concederte el préstamo, y de esa obligación suya salen, uno a uno, los documentos que te va a pedir.
Los tres que pide casi cualquier banco
El Portal del Cliente Bancario del Banco de España resume así el trámite de solicitar un préstamo al consumo:
- Acreditación de tu identidad.
- Justificación de tus ingresos: «por ejemplo, últimas nóminas o recibos justificativos de cobro de pensión».
- Autorización para consultar tus datos en la CIRBE, la Central de Información de Riesgos del Banco de España: la entidad necesita tu permiso para ver qué préstamos tienes ya declarados.
Y añade una cuarta pieza que no es fija, sino que depende de cuánto pidas: «según el importe solicitado, también pueden preguntarte por aspectos como personas a tu cargo, alquileres u otros gastos fijos que tengas», con un único fin, dicho sin rodeos: estimar la renta libre de la que dispones para pagar esa nueva deuda encima de las que ya tienes.
Esto explica algo que no suele contarse: cuanto más pequeño es el importe, menos le interesa al banco mirar tus gastos con lupa, porque el riesgo de que no puedas pagarlo es menor. Cuanto más grande, más preguntas.
Por qué: el artículo 14 no es una recomendación
El texto es literal y no deja margen de interpretación: «el prestamista, antes de que se celebre el contrato de crédito, deberá evaluar la solvencia del consumidor, sobre la base de una información suficiente obtenida por los medios adecuados a tal fin, entre ellos, la información facilitada por el consumidor».
Dos cosas se derivan de ahí, y las dos son útiles para cuando estés rellenando el formulario:
- El banco tiene que evaluar, siempre. No puede decidir no hacerlo para ir más rápido, aunque sí puede decidir con qué medios lo hace.
- Tú eres una de las fuentes, no la única. La ley permite a la entidad «consultar los ficheros de solvencia patrimonial y crédito», así que, aunque no le dieras ningún papel, podría seguir mirando lo que ya conste sobre ti en esos registros. Negarte a entregar documentación no te deja invisible: te deja sin forma de mostrar lo que esos registros no cuentan, como que tu nómina ha subido este año.
El crédito rápido pide menos papeles, no menos ley
Es tentador pensar que un minicrédito que se concede en minutos se ha saltado el artículo 14 porque no te pide nómina ni extractos. El propio Banco de España describe así ese trámite: «con nuestro DNI, nómina, algún recibo, los datos de una cuenta y rellenando un sencillo formulario podemos solicitar este tipo de créditos».
Menos papeleo no es lo mismo que menos obligación. Lo que cambia es cómo se hace la evaluación, no si se hace: una entidad de crédito rápido suele apoyarse más en consultas automáticas a ficheros y menos en que tú le entregues cada justificante. Y el Banco de España avisa de cuál es el precio de esa comodidad: «el tipo de interés que se aplica suele ser superior al habitual en los créditos personales», y además «suele ser obligatorio suscribir un seguro para cubrir el riesgo de impago del crédito en determinados casos».
Dicho de otra forma: lo que no te piden en documentos te lo cobran en TAE. No es gratis que te pidan menos.
Qué pasa si no se lo das, o si te lo deniegan
Aquí es donde más se equivoca la gente, así que conviene decirlo sin rodeos: no existe el derecho a obtener un préstamo. Las entidades tienen libertad de contratación, y evaluar tu solvencia no les obliga a prestarte si el resultado no les convence, ni siquiera si tu perfil es bueno.
Si no entregas lo que te piden, lo normal es que la solicitud se quede parada o se deniegue, porque le estás quitando a la entidad parte de la «información suficiente» que el artículo 14 le exige reunir antes de decidir. Y si lo que ocurre es que te deniegan el préstamo después de consultar un fichero de solvencia, tienes un derecho concreto que casi nadie ejerce: que te digan, de forma inmediata y gratuita, qué consultaron y qué decía. Lo desarrollamos entero —qué es y qué no es la CIRBE, qué puede figurar en un fichero privado y durante cuánto tiempo— en me han denegado un préstamo: por qué y qué puedes hacer.
Antes de entregar nada
- Ten a mano identidad e ingresos antes de empezar la solicitud: es lo mínimo que pide cualquier entidad, rápida o no.
- Entiende qué es la CIRBE antes de autorizar su consulta: no es una lista de morosos, es el registro de los préstamos que ya tienes, los pagues bien o mal.
- Si te piden gastos fijos, respóndelos con números reales. Es lo que usan para calcular si la cuota nueva te cabe, y maquillarlos solo retrasa el problema si el préstamo de verdad no te cabe.
- Lee la oferta antes de firmar, no solo el formulario de solicitud. Qué tiene que llevar por ley el contrato y qué pasa si falta algo está desarrollado en qué tiene que poner el contrato de tu préstamo, y si lo que te ha llegado es una oferta ya calculada con tus datos, conviene saber qué significa de verdad en préstamo preconcedido del banco: qué significa y cómo saber si es buena oferta.
Y lo de siempre: cada entidad decide con qué medios evalúa tu solvencia y qué papeles te pide dentro de lo que le exige la ley, así que la lista exacta puede variar de un préstamo del ranking a otro. Esta guía te dice qué esperar y por qué; la entidad concreta, el detalle.
