Lo que vende el Plan Súper Tranquilidad de Iberdrola no es un precio bajo: es un plazo largo. Con el mismo consumo con el que comparamos todas las tarifas —4,6 kW contratados, 250 kWh al mes y un mes de 30 días, sin impuestos— sale a 78,32 € al mes con su precio de tarifa y a 70,82 € durante el primer año, mientras dura el 15 % de descuento. La tarifa de precio fijo más barata que tenemos verificada, con ese mismo escenario, sale a 48,79 €. La diferencia es de casi 30 € al mes, unos 354 € al año.
Eso no lo convierte en un mal producto: lo convierte en un producto que se compra por otra cosa. Y esa otra cosa —diez años de precio de energía y ninguna permanencia— tiene una letra pequeña concreta que conviene leer entera antes de firmar.
Aviso de transparencia: tenemos acuerdo de afiliación con Iberdrola y podemos cobrar una comisión si contratas desde nuestros enlaces. No ha cambiado ni una cifra de este artículo ni ha suavizado ninguna de las advertencias que vienen a continuación. Todas las cifras salen de nuestra ficha del producto, comprobada el 30 de septiembre de 2026 con la redacción literal de su web al lado.
Cuánto cuesta de verdad, con el mismo consumo que las demás
Los precios de la luz no se comparan mirando el kWh, porque la factura tiene dos sumandos. Este plan cobra:
- 0,199875 €/kWh las 24 horas del día, sin distinguir tramos. Durante los doce primeros meses, 0,169894 €/kWh por el descuento del 15 %. Su página publica las dos cifras juntas: «Las 24 horas del día 0,169894 €/kWh 0,199875 €/kWh».
- 0,102712 €/kW y día de término de potencia, el mismo importe en punta y en valle. Como en el peaje doméstico se pagan los dos periodos todos los días, la parte fija de potencia son 0,205424 €/kW y día: con 4,6 kW contratados, 28,35 € al mes antes de consumir nada.
Ese término de potencia está entre los más altos de las tarifas de precio fijo que tenemos verificadas, donde el más bajo se queda en 23,81 € al mes con la misma potencia. Si te interesa esa mitad de la factura que no depende de lo que enciendas, la tienes desglosada tarifa a tarifa en cuánto se paga de luz sin consumir nada.
Sumando energía y potencia con el mismo consumo, el resultado es este:
| Plan Súper Tranquilidad | La más barata de las fijas verificadas | |
|---|---|---|
| Energía (250 kWh) | 49,97 € | 24,98 € |
| Potencia (4,6 kW · 30 días) | 28,35 € | 23,81 € |
| Total mensual sin impuestos | 78,32 € | 48,79 € |
Durante el primer año, con el descuento aplicado, la energía baja a 42,47 € y el total a 70,82 €. Aun así queda por encima de todas las demás tarifas de precio fijo verificadas con ese consumo.
Dos precisiones para que la cifra no se malinterprete: son importes sin impuestos y no son tu factura, sino el coste comparable de un mismo escenario; y quedan fuera el IVA —hoy al 21 %—, el impuesto especial sobre la electricidad y el alquiler del contador, que no dependen de la tarifa que elijas. Si no tienes claro qué línea de tu recibo es cuál, en cómo leer tu factura de la luz está el desglose.
Los dos relojes del plan, que no duran lo mismo
Aquí está el dato que hay que tener delante antes de firmar, y no está escondido: está en su página, pero pasa desapercibido porque las dos cifras aparecen pegadas.
La promesa es de diez años. El descuento que produce el precio anunciado dura doce meses. A partir del mes trece, el precio de la energía pasa de 0,169894 €/kWh a 0,199875 €/kWh. Con 250 kWh al mes son unos 7,50 € más al mes, unos 90 € en ese segundo año, y ese es el precio que acompaña los nueve años restantes.
No es una trampa: es el anunciante quien pone las dos cifras una al lado de la otra. Pero sí es la respuesta a la pregunta que se hace todo el que firma un plazo largo, que no es «cuánto pago ahora» sino «cuánto voy a pagar dentro de dos años». Y la respuesta es: 0,199875 €/kWh, salvo lo que se explica en el apartado siguiente.
«Estable» no significa congelado, y su propia página dice qué se mueve
La condición está escrita así en la web del plan: «Sólo repercutiremos el IPC, conceptos regulados, servicios de ajuste, a la alza o a la baja». Traducido a lo que de verdad te afecta, dentro de un precio llamado estable pueden moverse tres piezas:
- Los conceptos regulados. Son los peajes de transporte y distribución y los cargos del sistema eléctrico. No los fija Iberdrola ni ninguna comercializadora: los peajes los aprueba la CNMC mediante la metodología de su Circular 3/2020, y sus valores se publican en el BOE para cada ejercicio. Pedirle a una comercializadora que congele esa parte sería pedirle que congele un precio que no decide.
- Los servicios de ajuste. Son los costes de operar el sistema en tiempo real para que la generación y el consumo cuadren. También son regulados y también varían.
- El IPC. Es el índice que publica el INE cada mes; la actualización por IPC de una tarifa de precio fijo significa que el precio de la energía puede revisarse con ese índice. Merece la pena saber dónde se consulta: es un dato público y gratuito, y es el número que te van a aplicar.
La cláusula dice «a la alza o a la baja», y eso también forma parte de la lectura honesta: si la parte regulada baja, la revisión debería ir en ese sentido.
Lo práctico: si el año que viene te sube la factura con este plan contratado, la primera comprobación no es discutir el precio de la energía, es mirar en qué línea del recibo ha subido. Si la subida está en los peajes y cargos, no es una decisión de tu comercializadora y cambiarte no te la ahorra. Si está en el término de energía, sí es suya y tiene que poder explicarte con qué índice la ha calculado.
Lo mejor del plan: diez años que no te atan
Esto es lo que cambia la decisión de quien llega asustado por el plazo, y por eso va aquí y no en un pie de página: el plan no tiene permanencia. Su ficha lo recoge como tal y su página lo dice literalmente: «puedes cancelarlo en cualquier momento sin ningún coste para ti».
Dicho de otra forma: los diez años obligan a la comercializadora a mantenerte el precio; no te obligan a ti a quedarte. Es una opción a tu favor, no un compromiso. Si dentro de dos años aparece una tarifa mejor, te vas.
Conviene, eso sí, comprobarlo en el contrato antes de firmar y no solo en la página de la oferta, porque la permanencia es justo el punto donde las condiciones comerciales y las contractuales pueden no coincidir. Si tu contrato actual sí tiene permanencia y estás valorando el cambio, en qué te pueden cobrar por irte antes de tiempo está lo que se puede reclamar y lo que no.
El plan incluye además energía 100 % renovable con garantía de origen, y no cobra ninguna cuota fija mensual propia —al contrario que alguna otra tarifa del ranking, que sí la cobra—. Eso es una ventaja real y se dice sin rebajarla.
Las dos condiciones que no salen en el titular
Factura electrónica obligatoria. Su página dice que «este plan conlleva la contratación factura electrónica». Quien quiera seguir recibiendo el recibo en papel se queda fuera de esta oferta concreta. No cuesta dinero, pero es un requisito de acceso.
0,024688 €/día de coste de comercialización. Su web lo llama «Coste Precio estable por cliente (comercialización)» y son unos 0,74 € al mes, algo más de 9 € al año, que se suman a lo calculado arriba. Conviene decir con precisión qué es y qué no es: la financiación del bono social eléctrico es una obligación que el Real Decreto 897/2017 impone a las comercializadoras en proporción a su cuota de clientes, así que el coste existe para todas; cómo lo refleja cada una en su oferta es decisión suya, y por eso en unas aparece como una línea aparte y en otras va dentro del precio. No es un cargo que el regulador obligue a facturar por separado, y tampoco es un invento de esta comercializadora.
Su oferta tiene fecha de caducidad
La ficha recoge, con la redacción de su web el 30 de septiembre de 2026, «Oferta válida hasta el 15 de octubre de 2026». Los precios de este artículo son los de ese día: antes de contratar, comprueba en su página que siguen vigentes, porque una promoción caducada cambia la cuenta entera.
Entonces, ¿merece la pena?
Depende de qué estés comprando, y aquí hay dos perfiles claros:
Le sirve a quien valore la previsibilidad por encima del precio: alguien con un presupuesto mensual ajustado que prefiere pagar algo de más a cambio de saber cuánto va a pagar, o alguien que no quiere volver a mirar tarifas durante años. Que no tenga permanencia le quita casi todo el riesgo a esa decisión.
No le sirve a quien busque la factura más baja. Con el mismo consumo hay tarifas de precio fijo verificadas bastante por debajo, y la diferencia anual es de tres cifras: la cuenta hecha contra su rival más directo está en Súper Tranquilidad o la tarifa de 24 h de Endesa. Tampoco a quien quiera seguir con factura en papel.
Y una advertencia que vale para las dos: el precio con el que vas a vivir a partir del mes trece es 0,199875 €/kWh, no el del titular. Si haces la cuenta de si te compensa, hazla con ese.
Las condiciones las fija cada comercializadora y pueden cambiar, así que conviene comprobarlas en su web antes de contratar. Para ver este plan junto a las demás tarifas verificadas una a una, con su fecha de comprobación y su evidencia literal, está el comparador de tarifas de luz.
