Una factura de la luz tiene, en esencia, dos bloques de coste (potencia y energía), unos horarios que determinan cuánto pagas por cada uno, y unos impuestos que se aplican al final. Una vez entiendes estos cuatro elementos, el resto de la factura deja de ser letra pequeña.
Los dos términos principales: potencia y energía
Término de potencia: es un coste fijo que pagas por tener contratada una determinada capacidad (kW), la tengas toda ocupada o no, así que lo que pagas aquí depende de qué potencia necesitas de verdad en casa. Se factura por separado para el periodo punta y el periodo valle, y el precio en valle es aproximadamente un 95% más barato que en punta, según explica la CNMC. El precio de este término lo pone cada comercializadora y varía bastante de una a otra, así que es también uno de los dos conceptos que se mueven si cambias de compañía de luz: puesto en euros, es la parte de la factura que pagas aunque no enciendas nada, y entre las tarifas que tenemos verificadas llega a duplicarse. Por eso, cuando te suben el precio de la luz, lo primero que hay que mirar en la factura es cuál de los dos términos te han tocado: una subida del kWh y una del término de potencia no pesan lo mismo.
Término de energía: es el coste variable, según los kWh que realmente consumes. El peaje regulado que lo grava se factura en tres periodos con precios distintos: punta (el más caro), llano (intermedio) y valle (el más barato). Ahora bien, eso no significa que tu contrato tenga tres precios: en el mercado libre cada comercializadora decide si te traslada esos periodos o te cobra un precio único con el coste promediado dentro, y solo una de las tarifas que tenemos verificadas discrimina de verdad por horas: todas las demás cobran lo mismo las 24 horas. En tu factura lo ves enseguida: o aparece un precio de energía, o aparecen tres. Y si junto a esos kWh ves la palabra «estimado», el número no viene de una lectura del contador: ahí lo que toca es pedir la lectura real y la refacturación, no discutir el importe.
Los horarios que determinan cuánto pagas
De lunes a viernes en la península, los periodos horarios son:
- Punta (más cara): de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 22:00.
- Llano (intermedia): de 8:00 a 10:00, de 14:00 a 18:00 y de 22:00 a 24:00.
- Valle (más barata): de 0:00 a 8:00.
Los fines de semana y festivos, todo el día se factura como periodo valle. Esto significa que el mismo electrodoméstico te cuesta distinto según la hora y el día en que lo uses, tanto en el término de energía como, si tienes potencias distintas contratadas por periodo, en el término de potencia. Cuánto varía ese precio de una hora a otra depende además de qué tarifa tengas contratada: ahí está la diferencia entre el PVPC y una tarifa de precio fijo del mercado libre.
Hay además tarifas que añaden una cuota fija mensual a estos dos términos, un importe cerrado por el servicio que no depende ni de los kW contratados ni del consumo. Suelen compensarlo con un término de potencia más bajo, así que salen mejor o peor según cuánto consumas: el umbral está calculado en a partir de cuántos kWh al mes deja de compensar una tarifa con cuota fija.
Los impuestos que se aplican después del consumo
Sobre el importe de potencia y energía se aplican dos impuestos:
- IVA: el tipo aplicable al suministro eléctrico es el general, el 21 %. Durante la primera mitad de 2026 estuvo rebajado al 10 % para los contratos de menos de 10 kW y para los perceptores del bono social con vulnerabilidad severa, pero esa medida era extraordinaria y la Agencia Tributaria le puso fecha de caducidad: vigencia “hasta el 30 de junio de 2026”. Desde el 1 de julio de 2026 se paga el 21 %.
- Impuesto Especial sobre la Electricidad: el tipo general es del 5,11269632 %, y también volvió el 1 de julio de 2026. Entre el 22 de marzo y el 30 de junio estuvo rebajado: el Real Decreto-ley 7/2026 lo hizo pasar, en palabras de la Agencia Tributaria, “del 5,11269632 por ciento al 0,5 por ciento”. Este impuesto se calcula antes del IVA, sobre la suma de los términos de potencia y energía.
Otros conceptos que puedes ver en tu factura
Y hay uno que solo aparece en el primer trimestre del año y que conviene buscar si en tu casa se va la luz a menudo: el abono por incumplimiento de la calidad del suministro, que es un descuento que la norma obliga a aplicar sin que lo pidas.
- Alquiler de equipos de medida: un pequeño importe mensual por el alquiler del contador, si no es de tu propiedad. Es un precio máximo fijado por orden ministerial, así que no cambia por mucho que cambies de compañía.
- Bono social eléctrico: un descuento, no un cargo, que aparece si tienes derecho a él por tu situación (consulta los requisitos con tu comercializadora si crees que podrías tener derecho).
Un ejemplo simplificado de factura
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Término de energía (lo que gastas) 45,00 € · 58 %
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Término de potencia (fijo) 15,00 € · 19 %
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IVA (21 %) 13,41 € · 17 %
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Impuesto especial (5,11 %) 3,07 € · 4 %
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Alquiler del contador 0,80 € · 1 %
Total77,28 €
Ejemplo con 4,6 kW contratados y unos 200 kWh en el periodo, con los tipos vigentes desde el 1 de julio de 2026. Los importes son orientativos: dependen de tu tarifa y de tu consumo.
El orden importa: el Impuesto Especial sobre la Electricidad se calcula sobre el subtotal de potencia y energía, y el IVA se calcula después, sobre ese subtotal ya con el impuesto especial incluido. Y ese total con impuestos es el que cuenta cuando un banco te devuelve un porcentaje de los recibos domiciliados, como pasa con la devolución del 1 % en recibos de Unicaja.
Si al repasar tu factura con esto delante encuentras un concepto que no te cuadra, el camino tiene reglas y plazos concretos: los recoge cómo reclamar a tu compañía de luz.
Puedes comparar tarifas de energía disponibles en nuestra sección de energía.
