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¿Tributan los regalos del banco por la nómina? Lo que te queda

Nacho · 11 de septiembre de 2026 · 13 min de lectura · Datos verificados el 22 de octubre de 2026 · Actualizado el 24 de octubre de 2026

Un televisor nuevo todavía en su caja, apoyado contra la pared de un salón
El regalo se declara por su valor de mercado: llega a la renta del año siguiente como un ingreso más. · Imagen generada con inteligencia artificial

Sí. El bono por domiciliar la nómina es un rendimiento del capital mobiliario, así que el banco te retiene el 19 % al abonarlo y tributa en la base del ahorro de tu IRPF: de 500 € anunciados te ingresan 405 €.

Sí, tributan. El dinero que te da un banco por traerle la nómina no es un regalo para Hacienda: es un rendimiento del capital mobiliario, el mismo concepto por el que tributan los intereses de un depósito. El banco te practica una retención del 19 % en el momento de abonártelo y el importe va a la base del ahorro de tu declaración. En la práctica: de los 500 € que anuncia ABANCA te ingresan 405 €, y de los 400 € de ING te llegan 324 €.

Por qué es un rendimiento y no un regalo

La clave es qué está pagando el banco. No te premia por simpatía: te compensa por el flujo constante de dinero que supone tener tu nómina domiciliada allí durante un plazo mínimo. Eso encaja en los rendimientos obtenidos por la cesión a terceros de capitales propios, el artículo 25.2 de la Ley del IRPF, igual que los intereses de una cuenta o de un depósito.

No hay que deducirlo: lo dicen los propios bancos en sus condiciones. ABANCA califica su incentivo, literalmente, como “Rendimiento de capital mobiliario dinerario sujeto a retención”. E ING lo da por hecho en las bases de su código ING400, donde el abono es de “400 € brutos” y la promoción está “sujeta a retención fiscal vigente”.

Que sea un rendimiento del capital mobiliario y no una ganancia patrimonial ni una donación tiene una consecuencia práctica: no hay mínimo exento, no hay reducción por antigüedad y no hay nada que “regularizar” más adelante. Se retiene y se declara.

Lo que te queda de cada bono del ranking de cuentas

Esta es la tabla que ningún anuncio te pone: los incentivos por domiciliar la nómina que hay hoy en nuestro ranking de cuentas bancarias, con la retención del 19 % aplicada:

Entidad y tramoImporte anunciadoRetención del 19 %Te ingresan
ABANCA, nómina de 1.200 € o más500 €95 €405 €
ABANCA, nómina de 800 a 1.199 €185 €35,15 €150 €
ING, ingresos de 700 € o más (código ING400)400 €76 €324 €
Banco Sabadell, nómina y Bizum400 €76 €324 €
Unicaja, nómina de 1.200 € o más37,50 €/mes7,13 €/mes30,38 €/mes
Unicaja, nómina de 600 a 1.199 €29,17 €/mes5,54 €/mes23,63 €/mes
Bankinter (Cuenta Digital), nómina de 850 € o más50 €/mes9,50 €/mes40,50 €/mes
Banco Santander, ingresos de 1.500 € o más15 €/mes2,85 €/mes12,15 €/mes
Banco Santander, ingresos de 800 a 1.499 €10 €/mes1,90 €/mes8,10 €/mes

El neto de 405 € de ABANCA (tramo de 1.200 € o más) lo publica la propia ABANCA en su web. El tramo de 185 € solo lo publica en bruto: los 150 € netos son nuestro cálculo con la misma retención. Lo mismo pasa con Unicaja y Bankinter, que publican el bruto mensual y no el neto. ING, en cambio, dice expresamente en sus bases que “el abono de la promoción será de 400 € brutos” y que está “sujeta a retención fiscal vigente”. Y en Banco Sabadell, la condición que anuncia —“400 € por domiciliar tu nómina y activar Bizum en esta cuenta”— no aclara si el importe es bruto, así que los 324 € son lo que quedaría aplicando la misma retención que en el resto.

Y el de Banco Sabadell tiene fecha de caducidad escrita, cosa que casi ninguna promoción anuncia de frente: su oferta de bienvenida está publicada “exclusiva para nuevos clientes - ¡solo hasta el 12/11!”, según su web comprobada el 8 de octubre de 2026. Si la lees después de esa fecha, esos 400 € puede que ya no estén: compruébalo en su página antes de mover la nómina.

El bono de 400 € de BBVA, que durante semanas completó esta lista, ya no está: exigía meter el código PLAN1060 antes del 20 de octubre de 2026, y comprobado el 21 de octubre de 2026 su propia web ya dice «promoción finalizada». A partir de ahora no se puede abrir una cuenta nueva con esa condición; si la contrataste a tiempo, cómo se repartía su cobro lo explicamos en qué cobras de verdad de los 1.060 € de BBVA.

Si estabas buscando el bono de 200 € de Openbank, no está en esta tabla por un motivo simple: al releer su página de Cuenta Nómina el 20 de septiembre de 2026 para actualizar este artículo, esa promoción ya no aparecía entre sus ventajas. Sigue pidiendo 900 € de ingreso mínimo, y lo que anuncia atado a la nómina hoy es otra cosa: un depósito a seis meses que sube del 2,75 % al 3,25 % TAE con la nómina domiciliada, «solo hasta el 30/10/2026». Eso no es un bono, son intereses, y por tanto solo los cobras si metes dinero y durante el tiempo que lo dejes; tributan por el mismo concepto y con la misma retención del 19 %, pero no se parecen en nada a un pago por traer la nómina. Las promociones duran lo que la entidad decida, y ese es justo el motivo por el que aquí cada cifra lleva su fecha al lado: compruébala en su web antes de mover nada.

Lo que te queda de cada bono después de la retención del 19 %
  • ABANCA (nómina de 1.200 € o más) 405 €
  • ING (código ING400) 324 €
  • Banco Sabadell (nómina y Bizum) 324 €
  • ABANCA (nómina de 800 a 1.199 €) 150 €

El neto de 405 € lo publica ABANCA en su propia web; el de 150 € es nuestro cálculo sobre el tramo de 185 € brutos, que ABANCA solo publica en bruto. Los de ING y Sabadell son la resta del 19 % sobre el importe que anuncia cada entidad. Banco Santander, Unicaja y la Cuenta Digital de Bankinter quedan fuera del gráfico porque su incentivo no es un pago único, sino un goteo mensual. Importes comprobados en la web de cada entidad entre el 23 de septiembre y el 8 de octubre de 2026.

Fíjate en lo que le hace la retención a las distancias. Entre los 500 € de ABANCA y los 400 € de ING o de Banco Sabadell hay 100 € de diferencia anunciada, que se quedan en 81 € reales; y entre el bono más alto y el más bajo de la tabla, 315 € anunciados se convierten en 255 €. La retención no cambia el orden, lo comprime: todas las distancias que ves en la publicidad encogen un 19 %.

Y ojo con una cifra que no es un bono aunque lo parezca. Bankinter anuncia su Cuenta Inteligente Digital como “Llévate hasta 990 €”, pero su propia web aclara en la misma frase que eso es “lo que es lo mismo, hasta un 2 % TAE hasta un año”: son intereses del saldo que tengas ahí, no un pago por traerle la nómina. Tributan por el mismo concepto y con la misma retención del 19 %, pero solo los cobras si mantienes el dinero dentro, y la cifra del anuncio supone 50.000 € de saldo durante doce meses.

¿El 19 % retenido es lo que pagas al final?

Casi siempre sí, pero no por definición. La retención del banco es un anticipo, no el impuesto. El tipo definitivo lo fija la escala de la base del ahorro: 19 % hasta 6.000 €, 21 % desde 6.000 hasta 50.000 €, y sigue subiendo hasta el 30 % por encima de 300.000 €.

Para un bono de 150 o 500 € eso significa que, si el total de tus rendimientos del ahorro del año (bono, intereses, dividendos) no pasa de 6.000 €, el 19 % que te retuvieron es exactamente lo que te toca pagar y en la declaración no hay ajuste. Solo si superas ese umbral, la parte que caiga en el tramo siguiente tributa al 21 % y tendrás que poner la diferencia. Esa misma lógica es la que se aplica a los intereses de una cuenta remunerada, donde lo explicamos con un ejemplo de saldo.

¿Hay que declararlo si son 150 €?

Aquí hay una confusión muy repetida. Existe un límite de 1.600 € anuales, conjunto para los rendimientos del capital mobiliario y las ganancias patrimoniales sometidos a retención, por debajo del cual no hay obligación de declarar. Ninguno de los bonos de la tabla llega ahí por sí solo.

Pero ese límite no funciona como una franquicia. Los supuestos que eximen de presentar la declaración se cumplen todos a la vez: hace falta además no superar los 22.000 € anuales de rendimientos del trabajo con un solo pagador, o los 15.876 € cuando hay varios. Si cobras una nómina normal en España, ya estás obligado a declarar por el trabajo, y entonces el bono entra en la declaración aunque sean 150 €.

Y el 1.600 € es conjunto, no por producto: si además de traer la nómina tienes el ahorro en una cuenta remunerada, los intereses de esa cuenta suman con el bono para ese cómputo. Ahí hay un detalle que cambia las cuentas y que explicamos aparte: no todos los bancos retienen ese 19 %, y cómo se declaran los intereses de una cuenta remunerada cuando nadie te ha retenido tiene su propia regla para saber cuánto apartar.

Si el regalo es una televisión o un móvil, la cuenta es otra

Cuando el incentivo no es dinero sino un bien, el concepto no cambia —sigue siendo rendimiento del capital mobiliario— pero el cálculo sí, y sale más caro de lo que parece.

El banco no retiene: hace un ingreso a cuenta, y lo calcula aplicando el porcentaje al coste del bien para él incrementado en un 20 %. Tú, como perceptor, computas como ingreso íntegro el valor de mercado del bien más ese ingreso a cuenta, salvo que el banco te lo haya repercutido. El propio manual de la Agencia Tributaria lo ilustra con un ordenador que le cuesta 1.200 € al pagador: la base del ingreso a cuenta sube a 1.440 €, el ingreso a cuenta es de 273,60 € y, con un valor de mercado de 1.800 €, el ingreso íntegro que se declara son 2.073,60 €.

Traducido: por un regalo en especie declaras más que el precio que ves en la tienda. Es el motivo por el que un bono en efectivo, a igualdad de importe, es fiscalmente más transparente que una tele.

En qué año tributa: el pago único y el goteo no se comportan igual

Los rendimientos del capital mobiliario se imputan al periodo impositivo en que son exigibles por su perceptor, con independencia de cuándo se cobren. Para un bono de bienvenida eso quiere decir: tributa en el año en que el banco te lo abona, no en el que terminas de cumplir la permanencia.

Y ahí está la división que de verdad separa estos incentivos, y que no sale en ningún anuncio: unos se cobran de una vez y otros gotean mes a mes. ABANCA, ING y Banco Sabadell pagan de golpe; Unicaja y Bankinter lo reparten en doce mensualidades (37,50 € y 50 € al mes, respectivamente) y Banco Santander va de 10 a 35 € al mes durante veinticuatro.

Cobrarlo de golpe concentra todo el rendimiento en un ejercicio, y ahí aparece un desfase que conviene ver antes de firmar. ABANCA abona el incentivo “en el plazo máximo de un mes a partir de ese primer ingreso de nómina”, pero exige mantener la nómina 24 meses, y advierte que irte antes “dará lugar a la devolución de la parte proporcional que ya te hemos abonado por los meses que faltan”: a los 12 meses solo has consolidado la mitad. El dinero entra —y tributa— el primer año, mientras el compromiso sigue vivo dos ejercicios fiscales después.

Si te cambias de trabajo y pierdes la domiciliación en el mes 14, has tributado por 500 € y te quedas con menos. No es un motivo para no cogerlo; es un motivo para no tratar el bono como dinero disponible hasta que la permanencia esté cumplida. No todos los incentivos atan igual: la Cuenta Online de Unicaja, con sus hasta 570 € entre nómina y Bizum, ya no exige permanencia, así que ahí ese riesgo no existe.

El goteo mensual es el caso contrario y por eso es más cómodo fiscalmente: solo cobras lo que ya has cumplido, así que nunca tributas por un dinero que puedas tener que devolver. Es también lo que explica la mayoría de los casos de regalo que no aparece en la cuenta: no hay impago, hay un calendario. A cambio, un incentivo que se reparte en doce o veinticuatro meses cae en dos ejercicios fiscales distintos, y lo que declaras en cada uno es solo la parte cobrada ese año. En la práctica, con un bono de 400 € el reparto casi nunca te cambia el tipo; empieza a importar si ese año tienes además intereses o dividendos y el conjunto de tu base del ahorro se acerca a los 6.000 €.

Qué mirar antes de mover la nómina por un bono

El bono neto es solo una de las cifras que decide si esa cuenta te conviene. Las otras son la nómina mínima que exige cada entidad —700 € en ING, 800 € en ABANCA y Banco Santander, 850 € en Bankinter y 1.200 € en Unicaja para el tramo más alto—, la permanencia, y sobre todo si la cuenta sigue siendo gratis cuando la promoción se acaba: eso es lo que analizamos en qué exige realmente cada banco para que la cuenta nómina sea gratis.

Con los números en neto, la comparación cambia menos de lo que se teme: el orden de los bonos se mantiene, pero la distancia entre ellos se estrecha, y un bono grande con 24 meses de permanencia puede valer menos que uno pequeño sin ataduras. Puedes ver las condiciones actualizadas en nuestra selección de cuentas que hoy dan un regalo o un bono por domiciliar la nómina, con el importe y la permanencia de cada una al lado, o en el ranking de cuentas bancarias si prefieres verlas todas; y si te quedan dudas generales sobre comisiones y requisitos, están resueltas en nuestras preguntas frecuentes. Y si eres autónomo y lo que domicilias no es una nómina sino tu cuota del RETA, hay bancos que pagan por eso con el mismo tratamiento fiscal: lo comparamos en qué banco paga por domiciliar la cuota de autónomos y cuánto te queda. Y si lo que tienes son dos recibos cualquiera, ni siquiera una nómina, hay cuentas que también pagan por eso: es el caso de la Cuenta Remunerada Openbank, con sus propias condiciones y su propia letra pequeña.

Las condiciones de cada entidad citadas se comprobaron en su web oficial entre el 9 y el 20 de septiembre de 2026, y las fija cada entidad, así que pueden cambiar: conviene mirarlas en su página antes de contratar. Este artículo es información general, no asesoramiento fiscal: para un caso concreto, la referencia es la Agencia Tributaria.

Preguntas frecuentes

¿Puedo pedir al banco que no me retenga el 19 % del bono?

No. La retención no es una opción del banco ni tuya: es una obligación de la entidad que paga el rendimiento, y la practica en el momento de abonarlo. Lo que sí puedes pedirle es el certificado de retenciones, donde figura el importe bruto abonado y lo retenido, que es lo que necesitas para cuadrar tu declaración.

¿Tengo que declarar un bono de 400 € si es mi único ingreso del ahorro?

Depende de si estás obligado a declarar por el resto de tus rentas, no del bono en sí. Los límites del artículo 96 de la Ley del IRPF se cumplen todos a la vez: si tus rendimientos del trabajo superan los 22.000 € anuales con un solo pagador (o los 15.876 € con varios), tienes que presentar la declaración, y el bono va dentro aunque sean 400 €.

¿Tributa igual si el regalo es una televisión o un móvil en vez de dinero?

Tributa por el mismo concepto, rendimiento del capital mobiliario, pero se calcula distinto. Al ser una retribución en especie, computas como ingreso el valor de mercado del bien más el ingreso a cuenta que haya hecho el banco, salvo que te lo haya repercutido. Y ese ingreso a cuenta se calcula sobre el coste del bien para el banco incrementado en un 20 %, así que el importe que declaras es mayor que el precio del escaparate.

Si dejo de domiciliar la nómina y tengo que devolver parte del bono, ¿recupero lo retenido?

No automáticamente, y no lo resuelve el banco. El bono tributó en el año en que fue exigible, que es el año en que te lo abonaron, así que una devolución posterior afecta a un ejercicio que ya declaraste. Es el caso que conviene consultar antes de firmar una permanencia de 24 meses, no después.

¿El bono cuenta para el límite de 1.600 € junto con los intereses de mi cuenta remunerada?

Sí. El límite de 1.600 € anuales es conjunto para todos los rendimientos del capital mobiliario y las ganancias patrimoniales sometidos a retención, así que el bono de bienvenida suma con los intereses de tu cuenta remunerada, con los de un depósito y con los dividendos que hayas cobrado ese año.

Fuentes oficiales

Este artículo tiene fines informativos y no constituye asesoramiento financiero personalizado. Verifica siempre las condiciones actuales en la web oficial de cada entidad antes de contratar.

Foto de Nacho

Nacho · Controller financiero

Controller financiero y director de operaciones. Verifico personalmente cada dato de producto contra la web oficial de la entidad que lo vende, y anoto la fecha y la frase literal que respalda cada cifra.

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