Si abres la cuenta de tu negocio en un banco, tu dinero está protegido por el Fondo de Garantía de Depósitos: hasta 100.000 € por titular y por entidad si el banco no puede devolvértelo (ya lo explicamos entero, con el plazo y lo que no cubre). Si la abres en una entidad de pago o de dinero electrónico —Qonto, Vivid Money, Wise, Finom— esa frase deja de servir, porque ese fondo es solo para bancos. Y no, eso no significa que tu dinero esté menos protegido: significa que lo protege otra ley, por otro camino, y conviene saber cuál.
El banco: el Fondo de Garantía de Depósitos, y no todos responden al mismo país
De las cuentas para autónomos y empresas que tenemos verificadas, Banco Sabadell, BBVA y Banco Santander son entidades de crédito adheridas al Fondo de Garantía de Depósitos de Entidades de Crédito español, con el límite de 100.000 € por depositante y entidad que fija el artículo 10.1 del Real Decreto-ley 16/2011.
N26 no responde ante ese mismo fondo. N26 Bank está autorizada por el supervisor financiero alemán (BaFin) y su sucursal española opera bajo una regulación limitada del Banco de España, según declara en su propio aviso legal. El fondo que cubre sus depósitos es el alemán, la Entschädigungseinrichtung deutscher Banken, no el español. La cifra no cambia —100.000 € por titular y entidad está armonizada en toda la Unión Europea—, pero sí cambia ante quién se reclama si algún día hace falta.
La entidad de pago o de dinero electrónico: sin fondo de garantía, con salvaguarda obligatoria
Qonto no es un banco: es una entidad de pago, supervisada en Francia por la Autoridad de Control Prudencial y de Resolución (ACPR) y por el Banco de Francia, según cita en su propia página. Vivid Money tampoco lo es: es una entidad de dinero electrónico autorizada en Luxemburgo por la Commission de Surveillance du Secteur Financier (CSSF). Ninguna de las dos puede adherirse al Fondo de Garantía de Depósitos, porque ese fondo es, por definición, para entidades de crédito.
Eso no deja tu dinero sin protección: la ley les impone una obligación distinta, la salvaguarda de fondos. El artículo 21 del Real Decreto-ley 19/2018 obliga a las entidades de pago a proteger el dinero de sus clientes por una de estas dos vías:
- Separación patrimonial: el dinero no se mezcla nunca con el de la propia entidad ni con el de terceros, y si al final del día hábil siguiente a recibirlo aún no se ha entregado al destinatario, tiene que estar depositado en una cuenta propia abierta en una entidad de crédito (un banco de verdad).
- Seguro o garantía equivalente: una póliza de una aseguradora o entidad de crédito ajena al grupo, por el importe que debería estar separado.
Para las entidades de dinero electrónico como Vivid Money, el artículo 9 de la Ley 21/2011 impone la misma obligación sobre el dinero entregado a cambio del dinero electrónico que emiten.
La diferencia práctica con el fondo de garantía es esta: el Fondo de Garantía de Depósitos es un seguro con un tope fijo, 100.000 € por titular y entidad; por encima, el resto entra en el concurso si el banco quiebra. La salvaguarda no es un seguro con tope: es la obligación de que ese dinero nunca haya sido de la entidad, así que, si está bien cumplida, protege el 100 % de lo que tengas guardado, no una cifra concreta. A cambio, no hay un registro público de adhesión tan fácil de comprobar como el del fondo de garantía bancario: la obligación la vigila el supervisor de cada entidad (la ACPR para Qonto, la CSSF para Vivid Money), y el cliente no puede verificarla él mismo con la misma sencillez.
Qué significa esto para un autónomo con poco saldo, y para una sociedad con mucho
Para quien mantiene en la cuenta del negocio lo que entra y sale cada mes —un autónomo que no deja miles de euros parados—, la diferencia entre las dos protecciones casi no se nota: los dos mecanismos cubren por completo un saldo que está muy por debajo de 100.000 €.
Donde sí importa es con saldos altos y mantenidos, típicos de una sociedad que guarda su tesorería en la cuenta del negocio. Ahí el fondo de garantía bancario tiene un techo fijo y conocido de antemano; la salvaguarda de una entidad de pago, si se cumple, no lo tiene, pero depende de la diligencia de la entidad y de su supervisor, no de un fondo público con reglas idénticas para todos los bancos adheridos. No es una razón para descartar ninguna de las dos: es una razón para no dejar toda la tesorería del negocio en un único sitio, sea banco o fintech, igual que conviene repartir el ahorro personal entre entidades.
El IBAN: una entidad no te puede imponer uno de otro país, ni rechazarlo
El artículo 9 del Reglamento (UE) n.º 260/2012 prohíbe condicionar la aceptación de una transferencia o una domiciliación, dentro de la zona SEPA, a que la cuenta esté en un Estado miembro concreto. En la práctica: si tu nómina, un cliente o un organismo público rechazan tu IBAN por no empezar por «ES», están incumpliendo esa norma —es lo que se conoce como discriminación de IBAN, y el Banco de España tiene un procedimiento de reclamación para estos casos.
De las cuentas para autónomos y empresas que tenemos verificadas, todas dan hoy IBAN español, bancos y entidades de pago por igual, así que hoy esto no es un problema real con ninguna de ellas. Pero conviene saberlo, porque algunas fintechs han dado IBAN de otro país en el pasado o pueden hacerlo en algún plan concreto: la norma te protege igual si eso cambia.
Qué mirar antes de decidir
- Si te preocupa un saldo alto y mantenido, un banco con el Fondo de Garantía de Depósitos español te da una cifra fija y conocida de antemano, con un procedimiento de reclamación público. Si eliges una entidad de pago o de dinero electrónico, comprueba en su propio aviso legal quién la supervisa: eso es lo único que puedes verificar tú mismo.
- No confundas «no es un banco» con «no está regulada». Qonto y Vivid Money operan con licencias de sus respectivos supervisores (ACPR en Francia, CSSF en Luxemburgo) y con la misma obligación legal de proteger tu dinero que cualquier banco, solo que por otra vía.
- El fondo de garantía que responde depende del país de la entidad matriz, no de dónde abras la cuenta. Una sucursal española de un banco alemán sigue respondiendo ante el fondo alemán.
- Reparte la tesorería alta entre más de una entidad, sea banco o fintech, por el mismo motivo por el que no conviene tener todo el ahorro personal en un solo sitio.
- Si eres autónomo y dudas de si necesitas una cuenta solo para el negocio, lo explicamos aparte en ¿es obligatorio tener una cuenta bancaria separada siendo autónomo?.
Las cuentas para autónomos y empresas de nuestro ranking declaran qué tipo de entidad las ofrece y qué fondo o salvaguarda las protege, con su cita. Las condiciones las fija cada entidad y pueden cambiar, así que conviene comprobarlas en su propia web antes de contratar.
