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Tarjeta Blackcat: opiniones, y por qué la llaman «de crédito» sin serlo

Nacho · 17 de octubre de 2026 · 8 min de lectura · Datos verificados el 15 de octubre de 2026

Una tarjeta de prepago en un color sólido liso con un chip dorado, sobre la mesa de una cocina luminosa, mientras una mujer la mira con gesto de duda
Blackcat llama «tarjeta de crédito» a lo que de verdad gasta: tu propio saldo, cargado de antemano. · Imagen generada con inteligencia artificial

Blackcat responde en su propia web que «sí, las tarjetas Blackcat son tarjetas de crédito», pero aclara en la misma frase que «no se aplican descubiertos ni otros productos relacionados con el crédito»: gasta el saldo que cargas de antemano en tu cuenta de Papaya Ltd., no una línea de crédito.

Si estás mirando la tarjeta Blackcat Mastercard es porque has visto que no tiene cuota anual y que la propia Blackcat la llama «tarjeta de crédito». La primera cifra es cierta. La segunda, no en el sentido que importa: gasta el saldo que tú mismo cargas de antemano en tu cuenta Blackcat, no te presta nada. Y esa diferencia decide algo muy concreto: si alguien te la pide para un alquiler de coche o la garantía de un hotel, trámites pensados para una tarjeta con una línea de crédito real detrás, puede que no te sirva aunque Blackcat la llame «de crédito» en su web.

Aviso antes de la primera cifra: en ifinanzas.es podemos cobrar una comisión si contratas esta tarjeta desde nuestros enlaces. No ha cambiado ni una cifra ni ha suavizado ninguna de las advertencias que vienen a continuación — todas salen de la letra pequeña de la propia entidad.

¿Es de verdad una tarjeta de crédito?

Blackcat lo dice así, palabra por palabra, en su propia web (comprobado el 15 de octubre de 2026): a la pregunta «¿la tarjeta Blackcat es de crédito?» responde que «sí, las tarjetas Blackcat son tarjetas de crédito. Esto significa que las aceptan en empresas de alquiler de coches y otros servicios que solicitan tarjetas de crédito, pero no se aplican descubiertos ni otros productos relacionados con el crédito».

Léelo dos veces, porque la propia entidad se contradice en la misma frase: dice que es de crédito y, acto seguido, dice que no lleva nada de lo que hace que una tarjeta sea de crédito.

El Banco de España separa los tres tipos con una frontera clara: una tarjeta de débito usa los fondos de la cuenta a la que está asociada; una de crédito permite «hacer pagos u obtener fondos, hasta cierto límite, a crédito» —dinero que no es tuyo todavía y que devuelves después, con sus intereses si aplazas—; y una de prepago solo deja gastar «el importe que hayas entregado previamente», sin financiación ninguna. Blackcat encaja en la tercera definición, no en la segunda: la ficha de esta tarjeta la registra como prepago, porque lo que gastas es el saldo que has metido tú antes en tu cuenta de Papaya Ltd., y cuando se acaba no puedes seguir pagando hasta que lo recargues.

Lo que Blackcat quiere decir con «de crédito» es otra cosa, y lo deja escrito: que el sistema de pago la acepta donde piden una tarjeta de crédito, como una empresa de alquiler de coches o el depósito de garantía de un hotel. Eso puede ser cierto en la práctica —muchos datáfonos no distinguen entre una Mastercard de crédito y una prepago si el código de la operación coincide—, pero no te lo garantiza nadie por escrito, y es justo el tipo de trámite donde puede fallar: una empresa de alquiler que pide expresamente «una tarjeta de crédito, no de débito ni prepago» puede rechazarla igualmente al comprobar el BIN de la tarjeta. Si vas a necesitarla para eso, pregunta antes de contar con ella. La diferencia completa entre débito y crédito —quién responde ante un cargo que no reconoces, qué pasa si no hay saldo o límite— la desarrollamos entera en nuestra guía sobre tarjeta de débito o de crédito, que no se repite aquí.

El hueco de dato: lo que no dice sobre pagar en otra divisa

Esto es lo que más hay que mirar antes de llevarla de viaje fuera de la eurozona, y es un hueco real, no una sospecha: ni la página de la tarjeta ni su tabla de tarifas publican ninguna comisión por pagar en una divisa distinta al euro. Se ha vuelto a comprobar hoy, 15 de octubre de 2026, en las dos páginas donde Blackcat detalla sus condiciones y sus costes, y en ninguna de las dos aparece ese concepto.

Que no lo publique no significa que sea gratis. Significa que no lo dice, y hay una diferencia entre las dos cosas que conviene no confundir: una comisión por cambio de divisa que no está en ningún sitio puede ser que no exista, o puede estar fijada por la red de pago (Mastercard) y aplicarse sin que Blackcat la detalle como suya. Lo único prudente es preguntarlo directamente antes de un viaje, o probar con un importe pequeño y mirar el extracto antes de confiar en ella para un gasto grande fuera de España.

El cajero: 200 € gratis al mes, después 1 % con un mínimo de 1,50 €

Esto sí lo publica con cifras claras. Cada mes, los primeros 200 € que saques en cajero son gratis. A partir de ahí:

ConceptoLo que cobra
Retirada en cajero, hasta 200 €/mesGratis
Retirada en cajero, a partir de 200 €/mes1 % del importe, mínimo 1,50 €
Dónde aplicaIgual en España que en el extranjero: su tabla no distingue

Para alguien que saca efectivo de vez en cuando, 200 € al mes cubre casi cualquier uso normal. El problema aparece si sacas varias veces seguidas en un viaje y superas ese límite: cada retirada por encima paga su propio 1 % con el mínimo de 1,50 €, así que diez retiradas pequeñas salen más caras que dos grandes.

La cuenta que hay detrás, en una frase

La tarjeta no funciona sola: va ligada a una cuenta en euros con IBAN que emite Papaya Ltd., una entidad de dinero electrónico con domicilio en Malta, no un banco. Eso quiere decir que el saldo que guardas ahí no está cubierto por el Fondo de Garantía de Depósitos, que solo protege depósitos en entidades de crédito. Esta distinción, con todo lo que implica —qué protección sí existe, cómo guarda tus fondos una entidad de dinero electrónico— ya la explicamos entera en el análisis de la cuenta Blackcat, que es el mismo producto y la misma empresa: no se repite aquí, se ancla el dato a la tarjeta y se enlaza.

La tarifa de inactividad: 15 € al mes, y solo tras 24 meses parados

Esta es la condición que más confusión genera, y conviene decirla con precisión exacta porque mal explicada asusta más de lo que informa: no es una comisión mensual que se cobre siempre. Solo se activa si pasan 24 meses seguidos sin que hagas ningún ingreso, retirada, pago o transferencia en la cuenta. A partir de ahí, Blackcat cobra 15 € al mes, y según su documento de tarifas los seis primeros meses de esa tarifa se acumulan y se cobran juntos en el séptimo mes de inactividad.

Un matiz que vale la pena anotar: la recompensa que la cuenta paga sobre el saldo (explicada en el análisis de la cuenta) no cuenta como movimiento tuyo. Dejar el dinero parado «cobrando» sin ingresar, pagar o transferir nada durante dos años sí dispara la tarifa igual.

Lo que sí trae y vale la pena contar

  • Cuota cero con la primera tarjeta. Emisión, mantenimiento y envío estándar, gratis. A partir de la segunda tarjeta, 2 € al mes por tarjeta adicional de más.
  • Tarjeta adicional a 7 €, y tarjetas virtuales para comprar en línea sin exponer el plástico.
  • Reemisión por caducidad gratis.
  • Puedes poner el nombre que elijas en la tarjeta (Mastercard True Name), por 5 €.

Lo que no nos gusta de esta tarjeta

  • Llamarla «de crédito» es, como mínimo, confuso. La propia entidad reconoce en la misma frase que no hay descubiertos ni crédito detrás. Si la necesitas para un trámite que exige explícitamente una tarjeta de crédito, no des por hecho que sirve: pregunta antes.
  • El hueco sobre pagar en otra divisa. No saber si hay comisión fuera del euro es justo la información que hace falta antes de un viaje, y hoy no está publicada en ningún sitio localizable de su web.
  • El envío de la tarjeta tarda de 15 a 20 días hábiles. No sirve si la necesitas para ya.

Entonces, ¿a quién le conviene?

A quien quiere una tarjeta sin cuota para gastar solo lo que ha cargado de antemano, controlar el gasto por diseño —no puedes gastar lo que no tienes— y usar una tarjeta adicional o virtual para compras online sin tocar la principal. También a quien ya tiene o va a abrir la cuenta Blackcat y quiere su tarjeta asociada.

No le conviene a quien necesita de verdad una línea de crédito —para financiar un gasto grande y devolverlo en cuotas, por ejemplo— ni a quien va a usarla como garantía en un alquiler de coche o una reserva de hotel que exija expresamente «tarjeta de crédito»: ahí lo seguro es llevar una que sí tenga una línea de crédito real detrás, o confirmar antes con la empresa que una prepago les vale. Para comparar esta tarjeta con el resto, está en nuestro ranking de tarjetas.

Y lo de siempre: las condiciones las fija Blackcat y puede cambiarlas. Las cifras de este análisis se leyeron en su web el 15 de octubre de 2026; antes de pedirla, ábrela y compruébalas, sobre todo la tarifa de inactividad y la del cajero.

Preguntas frecuentes

¿Es de verdad una tarjeta de crédito la tarjeta Blackcat?

Según su propia definición, no en el sentido financiero del término. Blackcat responde en su web a la pregunta «¿la tarjeta Blackcat es de crédito?» con «sí, las tarjetas Blackcat son tarjetas de crédito. Esto significa que las aceptan en empresas de alquiler de coches y otros servicios que solicitan tarjetas de crédito, pero no se aplican descubiertos ni otros productos relacionados con el crédito». El Banco de España define la tarjeta de crédito como aquella con la que se puede «hacer pagos u obtener fondos, hasta cierto límite, a crédito», con una línea de financiación que hay que devolver después. Blackcat no concede esa línea: gastas el saldo que has cargado de antemano en tu cuenta, igual que una tarjeta prepago. Lo que sí es cierto es que el sistema de pago (Mastercard) la acepta donde piden una tarjeta de crédito, que es lo único que Blackcat promete con esa etiqueta.

¿Cuánto cobra Blackcat por pagar con la tarjeta en una divisa distinta al euro?

No lo dice. Ni la página de la tarjeta ni su tabla de tarifas, releídas el 15 de octubre de 2026, mencionan una comisión por pagar en una moneda distinta al euro. Eso no significa necesariamente que sea gratis: significa que no está publicado, así que antes de usarla fuera de la eurozona conviene preguntarlo directamente o probar con un importe pequeño y revisar el extracto.

¿Cuánto cuesta sacar dinero en el cajero con la tarjeta Blackcat?

Los primeros 200 € que retires al mes son gratis. A partir de ahí, Blackcat cobra un 1 % del importe retirado con un mínimo de 1,50 € por operación, tanto en España como en el extranjero: su tabla de tarifas no distingue entre cajeros nacionales y extranjeros para este concepto.

¿Qué pasa si dejo la cuenta Blackcat sin usar mucho tiempo?

Si pasan 24 meses seguidos sin que hagas ningún ingreso, retirada, pago o transferencia, Blackcat empieza a cobrar 15 € al mes de tarifa por inactividad. Según su documento de tarifas, los seis primeros meses de ese cargo se acumulan y se cobran juntos en el séptimo. Un matiz importante: la recompensa que paga la cuenta sobre el saldo no cuenta como movimiento tuyo, así que tener dinero parado «cobrando» no evita la inactividad.

¿El dinero de la tarjeta y la cuenta Blackcat está cubierto por el Fondo de Garantía de Depósitos?

No. La tarjeta va ligada a una cuenta en euros que emite Papaya Ltd., una entidad de dinero electrónico maltesa y no un banco, así que el Fondo de Garantía de Depósitos de Entidades de Crédito no cubre ese saldo. Lo explicamos entero, con qué protección sí existe, en el análisis de la cuenta Blackcat.

¿Cuánto cuesta una tarjeta adicional de Blackcat?

7 €, según su tabla de tarifas vigente. La primera tarjeta, su emisión, su mantenimiento y el envío estándar son gratis; a partir de la segunda, cada tarjeta adicional cuesta esos 7 €, y una reemisión por caducidad no tiene coste.

Fuentes oficiales

Este artículo tiene fines informativos y no constituye asesoramiento financiero personalizado. Verifica siempre las condiciones actuales en la web oficial de cada entidad antes de contratar.

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Nacho · Controller financiero

Controller financiero y director de operaciones. Verifico personalmente cada dato de producto contra la web oficial de la entidad que lo vende, y anoto la fecha y la frase literal que respalda cada cifra.

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