Sí se puede contratar un depósito en un banco de otro país de la Unión Europea desde España, directamente o a través de una plataforma. Lo que cambia no es ni el dinero (sigue en euros, entra y sale de una cuenta española) ni cuánto tributa: cambia quién te garantiza ese dinero si el banco quiebra y, en algunos casos, quién le adelanta el impuesto a Hacienda por ti.
La garantía, en una frase: responde el fondo del país del banco
El Banco de España lo explica así para las sucursales de entidades autorizadas en otro Estado miembro que operan en España: el dinero que los clientes tienen depositado en ellas está garantizado por el Fondo de Garantía de Depósitos del país al que pertenezca la entidad, no por el español, con el mismo límite de 100.000 € por titular y entidad que exige la normativa comunitaria. Dos ejemplos reales de fichas de nuestro ranking: el Depósito Tú+ de Renault Bank lo cubre el fondo francés (RCI Banque es su sucursal en España) y el depósito de Facto lo cubre el fondo italiano F.I.T.D., porque el banco detrás es BFF Bank, S.p.A. En los dos casos el dinero se mueve desde una cuenta española y el límite sigue siendo el mismo: lo único que cambia es a qué organismo reclamarías. Esta pieza, con el detalle de cómo se reparte la garantía entre varios bancos, está desarrollada en cómo funciona Raisin: depósitos de bancos europeos desde una sola cuenta. Lo que no cubre ningún artículo todavía es la parte de Hacienda, y es donde está el valor de esta guía.
Impuestos: tributan igual, pero la retención no siempre llega
Aquí es donde más se confunde la gente, y la respuesta tiene dos partes que no son lo mismo.
Cuánto pagas no cambia. Los intereses de un depósito extranjero tributan exactamente igual que los de uno español: como rendimiento del capital mobiliario, dentro de la base del ahorro de tu IRPF. El origen del banco no mueve ni un euro de lo que te toca pagar.
Quién lo adelanta sí puede cambiar. Un banco con sede o sucursal en España —como Renault Bank— está obligado a retener el 19 % de los intereses al pagarlos, igual que cualquier entidad española, con el Reglamento del IRPF como base. Pero una entidad que opera desde fuera de España, sin establecimiento aquí, no tiene esa obligación de retener según la normativa española. En la práctica: el interés te llega íntegro, sin que nadie se haya adelantado a Hacienda por ti, y te toca declararlo entero en la renta del año en que lo cobraste, sin esperar a que aparezca ya calculado en el borrador.
No es una ventaja ni una penalización: es el mismo dinero para Hacienda, declarado con un paso manual de más.
El modelo 720: solo si el saldo supera 50.000 €
El modelo 720 es la declaración informativa de bienes y derechos en el extranjero, y es independiente de la renta. Para las cuentas en entidades financieras, la Agencia Tributaria fija la obligación de declarar cuando su valor conjunto supera los 50.000 €, calculados sobre el saldo a 31 de diciembre y sobre el saldo medio del último trimestre del año, tomando el que sea mayor. Si tienes 30.000 € en un depósito en Francia y 25.000 € en otro en Italia, los dos cuentan juntos: superas el umbral y declaras los dos.
El plazo lo fija la Agencia Tributaria cada año en su sede electrónica: para los bienes que tuvieras en 2025, va del 1 de enero al 31 de marzo de 2026. No coincide con la campaña de la renta, así que no sirve con acordarse en junio.
Por debajo de 50.000 € no hace falta presentar el 720, pero eso no afecta a la renta: los intereses de un depósito de 10.000 € en el extranjero se declaran igual, aunque nunca llegues a tener que informar del depósito en sí.
Un ejemplo con cuentas
Con 20.000 € en el Depósito Tú+ de Renault Bank, a su 3,00 % TIN a 12 meses, la propia entidad calcula 600 € de intereses brutos, que quedan en 486 € netos tras la retención del 19 % que sí practica, porque opera como sucursal en España. Esos 20.000 € no llegan, ni de lejos, al umbral de 50.000 € del modelo 720 (y tendrían que sumarse a lo que tengas en otras cuentas del mismo bloque fuera de España para acercarse).
Si en vez de eso tuvieras 55.000 € repartidos entre un depósito en Francia y otro en Italia, superarías el umbral conjunto y tocaría presentar el 720 ese año, aunque cada depósito por separado esté por debajo de los 50.000 €.
Lo que esta guía no sustituye
Esto es una explicación general con fuentes oficiales, no asesoramiento fiscal personalizado. Tu situación —si ya tienes otros bienes en el extranjero, si la cuenta es compartida, si cambiaste de residencia fiscal ese año— puede mover el resultado. Para un caso concreto, lo que toca es un asesor fiscal o la propia sede de la Agencia Tributaria.
Antes de abrir un depósito fuera de España, compara las condiciones reales —tipo, plazo, liquidación y qué fondo te garantiza— en nuestro ranking de depósitos. Si todavía no tienes claro qué es exactamente un depósito a plazo fijo y cómo se calculan sus intereses, esa base está en qué es un depósito a plazo fijo y cómo funciona. Y si dudas entre un depósito y dejar el dinero en una cuenta remunerada, lo resolvemos en depósito o cuenta remunerada: cuál conviene.
