Ibancar presta entre 600 € y 8.000 €, de 12 a 60 meses, con una TAE del 12,74 % al 13,01 %. Por 1.000 € a tres años devuelves 1.199,15 € según su propio ejemplo publicado. Eso es precio de préstamo personal, no de minicrédito: está a años luz de las TAE de tres y cuatro cifras de los créditos rápidos que también aparecen en nuestro ranking.
Y aun así, el precio no es lo que tienes que decidir aquí. Lo que cambia el trato es que el coche entra en él, y eso convierte la pregunta en otra: no «cuánto cuesta», sino «qué puedo perder».
Antes de seguir, en claro: si contratas a través de nuestro enlace, ifinanzas.es cobra una comisión de afiliación. No cambia ninguna de las cifras de este artículo ni suaviza ninguna advertencia. De hecho, la comparación que viene a continuación le sale regular.
Una advertencia sobre las cifras de este artículo
Toca decirlo antes que nada, porque condiciona todo lo demás. La web de Ibancar se sirve entera con JavaScript: cuando nuestro servidor la pide, devuelve 63 caracteres, que son el título de la página y nada más. Lo probamos el 14 de septiembre de 2026 en su portada, en su página de crédito con coche, en su sitemap y en una entrada de su blog, y el resultado fue el mismo en las cinco.
Las cifras que verás aquí salen de nuestra ficha de producto, que sí se leyó con un navegador completo ese mismo día y guarda el fragmento literal de su nota legal. Pero conviene que sepas de dónde viene cada número, y hay una parte del producto que no hemos podido comprobar y que no vamos a afirmar en ninguna dirección: la que tiene que ver con su contrato. Lo dejamos señalado donde toca.
Cuánto cuesta exactamente
Ibancar publica dos ejemplos representativos. Estos son, con la aritmética rehecha por nosotros:
| Si pides… | A | Intereses | Devuelves | Por cada 100 € |
|---|---|---|---|---|
| 1.000 € | 36 meses | 199,15 € | 1.199,15 € | 19,92 € |
| 6.000 € | 36 meses | 1.194,68 € | 7.194,68 € | 19,91 € |
Lo primero que dice esa tabla es que el precio no cambia con el importe: pedir mil o pedir seis mil cuesta lo mismo por euro prestado, unos 19,9 € por cada 100 € a lo largo de tres años. En un producto de este tramo eso no es lo habitual y merece decirse.
Lo segundo lo comprobamos nosotros porque conviene no fiarse de un ejemplo sin rehacerlo. Con una amortización francesa limpia al TIN del 12,1 % que publican, 1.000 € a 36 meses darían 197,44 € de intereses y 6.000 € darían 1.184,61 €. Sus cifras son 1,71 € y 10,07 € más altas, una diferencia coherente con redondear la cuota al alza y con que su TAE (13,01 %) quede algo por encima de la equivalencia exacta de su TIN (12,79 %). Dicho de otro modo: sus ejemplos cuadran.
Lo que no está incluido en esas cifras lo advierte su propia nota legal: el coste de los servicios opcionales va aparte.
Su TAE es la más alta del ranking, y su horquilla la más estrecha
Aquí está la parte que solo se puede escribir teniendo las once fichas verificadas una a una, y conviene leerla entera porque la conclusión no es la que parece a mitad de camino.
Estos son los ocho préstamos personales de nuestro ranking de préstamos, comprobados entre el 8 y el 14 de septiembre de 2026:
| TAE mínima | TAE máxima | Horquilla | |
|---|---|---|---|
| Banco Santander | 5,36 % | 12,40 % | 7,04 puntos |
| Ibercaja | 6,42 % | 13,80 % | 7,38 puntos |
| Cofidis | 6,95 % | 12,76 % | 5,81 puntos |
| Oney | 8,30 % | 13,20 % | 4,90 puntos |
| BBVA | 8,77 % | 9,86 % | 1,09 puntos |
| Younited Credit | 9,99 % | 13,98 % | 3,99 puntos |
| Cetelem | 10,19 % | 13,68 % | 3,49 puntos |
| Ibancar | 12,74 % | 13,01 % | 0,27 puntos |
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Banco Santander 5,36 %
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Ibercaja 6,42 %
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Cofidis 6,95 %
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BBVA 8,08 %
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Oney 8,30 %
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Younited Credit 9,99 %
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Cetelem 10,19 %
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Ibancar 12,74 %
El «desde» es la TAE del mejor perfil, no la tuya: en la mayoría de estas entidades la horquilla publicada supera los cuatro puntos. La de Ibancar es de 0,27. Calculado de nuestros datos: 8 de 8 préstamos personales verificados · comprobado el 15 de septiembre de 2026 en la web de cada entidad.
Mirando solo la primera columna, Ibancar es el más caro de los ocho. Su mejor precio publicado es peor que el mejor precio publicado de cualquier otro. Eso es un hecho y va primero.
Ahora mira la última columna, porque cambia lo que significa la primera. La TAE mínima de los demás es la del mejor perfil posible, no la tuya: es el fenómeno que explicamos en detalle al hablar de qué significa realmente una TAE «desde», y la razón por la que comparar la TAE real de un préstamo personal exige mirar la horquilla entera y no el titular. Entre el suelo y el techo de Ibercaja hay 7,38 puntos; entre los de Santander, 7,04. Entre los de Ibancar hay 0,27. Es la horquilla más estrecha del ranking con diferencia, y la siguiente más estrecha, la de BBVA, es cuatro veces más ancha.
La consecuencia es la que hace honesto el artículo en las dos direcciones: el techo de Ibancar, 13,01 %, está por debajo del techo de Oney, Cetelem, Ibercaja y Younited. Si tu perfil te coloca en la parte alta de esas horquillas, este producto no es el más caro de la tabla. Si te coloca en la parte baja, es el más caro con mucha distancia — y entonces lo que tienes delante no es una comparación de precios, es la pregunta de si necesitas dar una garantía.
Qué significa de verdad «tu coche como aval»
Esta es la sección que importa, y la que casi ningún artículo sobre este producto escribe.
El Banco de España lo explica en dos frases que conviene leer despacio. La primera: «todos los préstamos se respaldan con la garantía personal del deudor, lo que significa que éste responde con todo su patrimonio, presente y futuro, de la deuda contraída». La segunda, sobre las garantías reales —las que se apoyan en un bien concreto—: «son siempre adicionales a la persona del prestatario, que siempre existe».
Léelas juntas y sale la conclusión que hay que tener clara antes de firmar cualquier préstamo con garantía: poner el coche no sustituye tu responsabilidad, la suma. No es «si no pago, se quedan el coche y en paz». El artículo 1911 del Código Civil lo dice sin matices: «del cumplimiento de las obligaciones responde el deudor con todos sus bienes, presentes y futuros». Si el coche se vende por menos de lo que debes, sigues debiendo la diferencia.
Y sobre qué pasa con el bien, el supervisor es igual de directo: en caso de incumplimiento «el prestamista puede ejecutar esta garantía, iniciándose un proceso que acabará con la subasta o venta de los bienes afectados».
Hay un tercer detalle del Banco de España que explica, de paso, por qué este préstamo es caro pese a tener una garantía detrás: los préstamos al consumo «suelen tener asociada únicamente la garantía personal, y por ello disponen de tipos de interés más elevados». Es decir, una garantía real normalmente abarata. Aquí no abarata: lo que hace la garantía en este producto no es bajar el precio, es hacer posible una operación que sin ella no se aprobaría. Esa es la diferencia, y es legítima siempre que se entienda.
Lo que la ley exige para que un coche quede hipotecado
Aquí es donde no vamos a afirmar nada sobre Ibancar, porque no hemos podido leer su contrato. Lo que sí podemos darte es la vara de medir, que sale entera del BOE y vale para cualquier oferta de este tipo.
Un coche se puede hipotecar en España. Lo regula la Ley de 16 de diciembre de 1954, que en su artículo treinta y cuatro incluye expresamente entre los bienes hipotecables los automóviles y «cualesquiera otros susceptibles de matrícula en el correspondiente registro administrativo». Pero esa figura viene con requisitos y con consecuencias muy concretas:
- Escritura pública e inscripción. El artículo tercero dice que la hipoteca mobiliaria «se constituirá en escritura pública» y que deberá inscribirse en el registro que la propia ley crea. Y añade algo que protege a las dos partes: «la falta de inscripción de la hipoteca o de la prenda en el registro privará al acreedor hipotecario o pignoraticio de los derechos que, respectivamente, les concede esta ley».
- No puedes venderlo. Artículo cuarto, en una sola línea: «el deudor no podrá enajenar los bienes hipotecados o dados en prenda sin el consentimiento del acreedor».
- Tienes que asegurarlo. El artículo treinta y seis obliga a asegurar el vehículo «contra los riesgos de robo, hurto, extravío, sustracción o menoscabo, por una cantidad igual o superior al importe total de la responsabilidad hipotecaria».
- No puede salir de España. Artículo treinta y siete: los vehículos con la hipoteca anotada en el permiso de circulación «no podrán salir del territorio nacional sin consentimiento del acreedor».
Esa lista es la razón por la que la frase «sigues siendo el titular» es verdadera y a la vez insuficiente. Seguir siendo el titular no es lo mismo que seguir pudiendo hacer con tu coche lo que quieras.
Así que, sea cual sea la oferta que tengas delante, pide por escrito cuatro cosas antes de firmar: cómo se llama exactamente la garantía en el contrato, si se inscribe en algún registro y en cuál, si se anota en el permiso de circulación, y qué ocurre con el coche desde el primer impago. Las cuatro tienen que estar en un documento.
Y una distinción que conviene conocer porque en este sector conviven dos cosas que se parecen y no son iguales: no es lo mismo un préstamo con garantía sobre el coche que una venta con pacto de recompra, donde la propiedad del vehículo se transmite al prestamista y tú recuperas el coche al devolver el dinero. En la segunda no eres dueño mientras dure el contrato. Si la palabra «compraventa» aparece en el documento que te dan a firmar para pedir un préstamo, esa es la señal para parar y leer entero.
Lo que la ley de crédito al consumo sí te garantiza aquí
Hay una buena noticia en el importe mínimo, y no es obvia. El artículo 3 de la Ley 16/2011 deja fuera de su protección «los contratos de crédito cuyo importe total sea inferior a 200 euros». Con un mínimo de 600 €, este préstamo entra de lleno, al revés de lo que pasa con los minicréditos de 100 o 200 € del mismo mercado. Eso te da dos derechos concretos:
Catorce días para arrepentirte. El artículo 28.1 define el desistimiento como la facultad de dejar sin efecto el contrato «en un plazo de catorce días naturales sin necesidad de indicar los motivos y sin penalización alguna». Solo devuelves el capital y los intereses de los días que hayas tenido el dinero.
Un techo legal a lo que te cobran por cancelar antes. El artículo 30.1 reconoce el derecho a liquidar anticipadamente «de forma total o parcial y en cualquier momento», con reducción del coste correspondiente al tiempo que quedaba. Y el 30.2 pone el límite: la compensación «no podrá ser superior al 1 por 100 del importe del crédito reembolsado anticipadamente si el período restante entre el reembolso anticipado y la terminación acordada del contrato de crédito es superior a un año», y al 0,5 por 100 si queda menos de un año.
Fíjate en la base de cálculo, porque es donde se cuela la letra pequeña en todo el sector: la ley mide ese porcentaje sobre el importe que reembolsas anticipadamente, no sobre el capital inicial del préstamo. Si en el mes 30 te quedan 400 € por devolver de un préstamo de 6.000 €, el tope legal se calcula sobre esos 400 €. Compruébalo en tu contrato antes de firmar, y no solo aquí: es la misma comprobación que conviene hacer al cancelar cualquier préstamo personal antes de tiempo.
Para quién tiene sentido y para quién no
Con todo lo anterior delante, la respuesta es estrecha y conviene decirla sin rodeos.
No tiene sentido si un banco te dice que sí. Es la frase más importante del artículo. Si tu perfil entra en un préstamo personal corriente, ahí el precio es mejor —la tabla de arriba lo enseña— y sobre todo no pones el coche. Cambiar una garantía real por unos pocos puntos de TAE solo es buen negocio para quien no tiene la otra opción.
Puede tenerlo si el banco ya te ha dicho que no. Ese es su sitio real, y hay dos datos que lo sostienen. Uno es el importe: recontando el ranking el 14 de septiembre de 2026, los préstamos personales que publican suelo no bajan de los 1.000 € de Younited Credit y Oney, y este baja a 600 €. Por debajo de ahí lo único que queda son minicréditos con TAE de tres y cuatro cifras. El otro es ASNEF: su ficha es la única de las once que verificamos que dice expresamente aceptar solicitantes que figuran en un fichero de solvencia. Que las otras diez no lo digan no significa que lo rechacen, significa que no publican una respuesta a esa pregunta.
Pero antes de aceptar ese precio por estar en un fichero, hay un paso que sale gratis y que mucha gente se salta: comprobar por qué te dijeron que no y si la anotación que te frena cumple los requisitos legales para estar ahí. Lo tienes desarrollado en qué hacer cuando te deniegan un préstamo, y en bastantes casos el problema no era el perfil.
Y no tiene sentido si el coche es tu herramienta de trabajo o tu único medio de transporte, salvo que la devolución esté fuera de toda duda. No por el producto, sino por la aritmética de lo que pasa si algo se tuerce: te quedas sin el coche y, si no cubre la deuda, sigues debiendo el resto. Si la alternativa que estás barajando es aplazar el gasto con una tarjeta, conviene hacer antes esa otra cuenta: la tienes en préstamo personal frente a tarjeta revolving, y la conclusión tampoco es la que parece.
