Cuando un préstamo se anuncia con una «TAE desde 6,95 %», ese número es el precio más barato que esa entidad le concede a alguien, no el que te va a tocar a ti. Es el extremo bueno de una horquilla que la propia entidad publica entera, y el otro extremo está bastante más arriba: en los préstamos personales de nuestro ranking, la TAE máxima llega a estar hasta 14,29 puntos por encima del «desde» del mismo producto.
La cifra que de verdad vas a pagar no te la puede decir ni un anuncio ni un comparador. Aparece en un documento concreto, con nombre propio, que la entidad está obligada a entregarte gratis antes de que firmes nada.
Qué significa exactamente «desde» en la TAE de un préstamo
Significa que la entidad no tiene un precio, tiene un rango, y te está enseñando el suelo. Cofidis publica los dos extremos de su préstamo personal en la misma tabla —un mínimo de TIN 6,77 % y TAE 6,95 %, y un máximo de TIN 12,76 % y TAE 13,55 %, según su ficha comprobada el 30 de octubre de 2026—, y eso dice dos cosas a la vez: que alguien paga el 6,95 % y que alguien paga el 13,55 %. El anuncio solo destaca la primera.
Conviene decir algo que juega a favor de las entidades, porque es lo que hace posible este artículo: las siete publican los dos extremos. Ninguna esconde su máximo. Cofidis, Younited Credit, Banco Santander, BBVA, Cetelem, Oney e Ibercaja lo tienen escrito en su propia página, unas veces en el cuerpo y otras en la letra pequeña del ejemplo representativo. El problema no es que el dato falte: es que el «desde» va en grande y el «hasta» no.
Es legal, y la misma ley obliga a enseñar un ejemplo representativo
El «desde» no es una argucia al margen de la norma. Lo que el artículo 9 de la Ley 16/2011, de contratos de crédito al consumo, regula no es si se puede anunciar un mínimo, sino qué tiene que ir con él: toda publicidad que indique «el tipo de interés o cualesquiera cifras relacionadas con el coste del crédito para el consumidor» está obligada a incluir la información básica mediante un ejemplo representativo, con el tipo deudor, el importe total del crédito, la tasa anual equivalente, la duración del contrato y el importe total adeudado.
Y ahí está la parte útil, porque ese ejemplo obligatorio suele ser más sincero que el titular. Cofidis anuncia su préstamo personal «desde» el 6,95 %, y el ejemplo representativo que publica en la misma página es de 10.000 € a 48 meses con una TAE del 11,08 %: más de cuatro puntos por encima de su propio reclamo. No es una contradicción ni una trampa; es, literalmente, lo que la ley entiende por representativo. Si el «desde» describiera el caso normal, el ejemplo llevaría esa cifra.
Cuánto vale la horquilla en euros
Aquí es donde el anuncio deja de ser una discusión de porcentajes. Hemos cogido seis préstamos personales de nuestro ranking y hemos calculado los dos extremos sobre el mismo escenario: 10.000 € a 60 meses, aplicando la TAE publicada en cada punta.
| Entidad | TAE «desde» | TAE máxima | Coste en el mínimo | Coste en el máximo | Diferencia |
|---|---|---|---|---|---|
| Banco Santander | 5,10 % | 12,40 % | 1.318,49 € | 3.269,93 € | 1.951,44 € |
| Cofidis | 6,95 % | 13,55 % | 1.806,68 € | 3.582,78 € | 1.776,10 € |
| Oney | 8,30 % | 13,20 % | 2.165,85 € | 3.487,43 € | 1.321,58 € |
| Younited Credit | 9,99 % | 14,07 % | 2.618,66 € | 3.724,65 € | 1.105,99 € |
| Cetelem | 11,01 % | 13,77 % | 2.893,55 € | 3.642,77 € | 749,23 € |
| BBVA | 8,08 % | 9,16 % | 2.107,16 € | 2.395,85 € | 288,69 € |
El caso de Banco Santander es llamativo por los dos lados: tiene el segundo mejor «desde» del ranking, un 5,10 %, por detrás de Bankinter (4,54 %), y una horquilla de 7,30 puntos; las de Bankinter (8,69), ING (7,60), Ibercaja (7,38) y ABANCA (14,29) son aún más anchas. En su extremo caro, el préstamo cuesta más del doble que en el barato. Hay un matiz que conviene saber antes de contar con ese 5,10 %: su Préstamo Online Rápido es para clientes con un límite preconcedido, y quien no lo tenga tiene que pedirlo en oficina — es una criba que llega antes que el precio, y hemos mirado qué préstamos se pueden pedir sin ser cliente del banco uno a uno.
Un cálculo así no necesita que nos creas, y por eso lo hemos contrastado con los propios prestamistas antes de publicarlo. Younited Credit publica sus dos extremos sobre exactamente la misma solicitud de 10.000 € a 84 meses: 84 cuotas de 163,75 € con un importe total adeudado de 13.755,00 € en el mejor caso, y 84 cuotas de 183,21 € con 15.389,64 € en el peor, según su ficha recomprobada el 8 de octubre de 2026. Son 1.634,64 € de diferencia entre dos cifras que pone Younited, no nosotros, por el mismo dinero y el mismo plazo.
La TAE, que es la que hemos usado para el cálculo, es el único dato que permite hacer esta comparación, porque mete dentro las comisiones obligatorias y no solo el tipo de interés — es la misma razón por la que conviene comparar por TAE y nunca por el TIN. Y se nota justo aquí: en el ejemplo de la TAE mínima de Younited la comisión financiada es de 0,00 €, y en el de la máxima, de 79,76 € (un 0,79 %), según su ficha recomprobada el 8 de octubre de 2026.
No todas las horquillas significan lo mismo
Esta es la parte que un ranking de porcentajes no cuenta, y cambia bastante la lectura: dos productos pueden tener una horquilla parecida por motivos completamente distintos.
Ibercaja no mueve el tipo de interés en absoluto. Su Préstamo Vamos Renueva tu Casa tiene un TIN fijo del 5,90 %, el mismo para cualquier importe y cualquier plazo. Y sin embargo su TAE va del 6,42 % al 13,80 %. Lo que la mueve no es quién eres: es la cuenta asociada al préstamo, con 30 € de comisión trimestral —120 € al año— que Ibercaja incorpora dentro de la TAE. Esos 120 € pesan poquísimo en su ejemplo de 60.000 € a ocho años, que da el 6,42 %, y muchísimo en el de 3.000 € a un año, que da el 13,80 %. Es una horquilla real, está bien calculada y no tiene nada que ver con tu perfil. Es una horquilla de 7,38 puntos, y en ella puedes calcular de antemano en qué punto vas a caer: depende del importe y del plazo que pidas, no de cómo te evalúen. Por eso Ibercaja no está en la tabla de arriba, y merece la pena decirlo en voz alta porque es el error de lectura más fácil de cometer: una horquilla ancha no significa siempre que el precio dependa de ti.
BBVA hace lo contrario y merece que se le reconozca: su horquilla es de 1,08 puntos, de las más estrechas del ranking junto a Deutsche Bank (1,06) e Ibancar (0,27), y publica la condición exacta que te lleva de un extremo al otro. TAE del 9,16 %, o del 8,08 % si domicilias en BBVA una nómina de 600 € netos al mes o una pensión de 300 €. No hay que adivinar nada: de los seis de la tabla de arriba, es el único en el que puedes saber de antemano en qué punta vas a caer, porque la condición que te mueve de una a otra está escrita.
De qué depende que te den una u otra, y qué no se puede saber
Cada entidad dice algo distinto, y lo dice con sus palabras. Younited Credit escribe que su TIN y su TAE «podrán variar en función de la cantidad, del perfil del solicitante, del proyecto y de la duración del préstamo». Cetelem, que van según el importe, el plazo y el destino del dinero. Oney, que según importe, duración y destino.
Lo que no publica ninguna es el baremo. No hay una tabla que diga qué ingresos o qué antigüedad laboral te ponen en el 6,95 % en vez de en el 13,55 %, y el Banco de España tampoco publica ese criterio, así que aquí no vamos a describir un sistema de puntuación que nadie ha hecho público. Lo que sí es un hecho comprobable es que el prestamista está obligado a evaluar tu solvencia: el artículo 14 de la Ley 16/2011 le exige hacerlo antes de celebrar el contrato, con información suficiente y consultando ficheros de solvencia.
De esa evaluación sale una decisión sobre si te lo conceden, y en la práctica también sobre a qué precio. Merece la pena tenerlo presente cuando calculas cuánto préstamo puedes pedir según tus ingresos: el mismo perfil que decide el importe influye en el precio, y un préstamo aprobado en la punta cara de la horquilla puede ser peor negocio que uno más pequeño en la barata.
Dónde está tu TAE de verdad
En la información normalizada europea sobre el crédito al consumo. Es un documento con nombre propio, no una frase que haya que arrancarle al comercial, y el artículo 10 de la Ley 16/2011 obliga al prestamista a dártelo «en papel o en cualquier otro soporte duradero», «de forma gratuita» y «con la debida antelación y antes de que el consumidor asuma cualquier obligación en virtud de un contrato u oferta de crédito».
El Banco de España lo explica por lo que sirve: viene «en un formato idéntico para todos los países de la UE», precisamente para que puedas poner dos ofertas una al lado de la otra y compararlas sin traducir nada. Ahí es donde figura tu TAE, la tuya, la de tu operación concreta — no un rango.
Y hay una segunda red debajo. Si al ver el documento, o incluso después de firmar, la cifra no te convence, el artículo 28 de la misma ley te deja «dejar sin efecto el contrato celebrado» en un plazo de catorce días naturales, «sin necesidad de indicar los motivos y sin penalización alguna».
Esa TAE concreta tiene que aparecer también en el contrato, y no es un detalle formal: es uno de los datos que la ley exige que ponga el documento que firmas, con una penalización expresa para el prestamista si falta. Y en ese mismo documento está la casilla que explica buena parte de la horquilla: qué seguro o qué cuenta te condicionan el precio, y cuánto suben la TAE.
Un «desde» bajo no es un precio mejor: es menos información
La conclusión práctica no es desconfiar de quien anuncia un «desde», porque lo hacen casi todos y es legal. Es entender qué te está diciendo ese número y qué no.
Un producto con una horquilla estrecha y una condición publicada, como el de BBVA, te da un precio con el que puedes decidir hoy. Uno con una horquilla de siete puntos te da un rango que no se resuelve hasta que solicitas y te evalúan, por muy atractivo que sea su suelo. Los dos pueden ser buenas opciones; lo que no son es comparables mirando solo el número grande.
Por eso en nuestro ranking de préstamos personales publicamos las dos puntas de cada horquilla y la fecha en la que comprobamos cada una en la web de su entidad. Y por eso el último paso siempre es el mismo: pedir la información precontractual de las dos o tres que te encajen, y comparar las TAE de verdad.
