Mucho menos de lo que cobran hoy, pero conviene empezar por lo que casi nadie dice en el titular: esto todavía no es ley. Es un anteproyecto de Ley de contratos de crédito al consumo que el Consejo de Ministros aprobó el 7 de enero de 2026 y que sigue en tramitación. Si sale adelante tal y como está redactado, un crédito de alto coste no podrá cobrar más de un 4 % de interés mensual ni más de 30 € de comisión, y el propio Ministerio de Economía pone el ejemplo con números: un microcrédito de 300 € a 30 días, que hoy cuesta 103 € de media, pasaría a costar 40 € como máximo.
Qué límites propone exactamente el anteproyecto
El texto plantea dos regímenes distintos, y conviene no mezclarlos.
El régimen general, para cualquier crédito al consumo, no fija un porcentaje: fija un margen sobre la media del mercado. La referencia del Consejo de Ministros lo explica así: “el límite se publicará trimestralmente de manera anticipada por parte del Banco de España y será decreciente conforme aumente el importe del crédito: a mayor importe, menor límite de costes para los consumidores”. Los márgenes que recoge la nota del Ministerio de Economía son de 15 puntos porcentuales para importes iguales o inferiores a 1.500 €, 10 puntos entre 1.500 y 6.000 €, y 8 puntos por encima de 6.000 € con plazo inferior a ocho años.
El régimen de alto coste, que es el que afecta a los minicréditos, sí pone cifras cerradas. Según la referencia del Consejo de Ministros: “se limita el interés mensual al 4 % y la comisión máxima de apertura, al 5 % o 30 euros. Además, el anteproyecto introduce una serie de prevenciones adicionales: establece un mínimo de 3 cuotas mensuales y limita los costes por amortización anticipada”.
Hay una tercera pieza y las dos notas oficiales la cuentan con matices distintos, así que aquí van las dos literales: La Moncloa dice que “fija un plazo mínimo de 24 horas para la aprobación de este tipo de créditos”, y la nota del Ministerio de Economía sitúa esas 24 horas en la entrega de la información precontractual, “con una antelación mínima de 24 horas”. En cualquiera de las dos lecturas, el crédito concedido en cinco minutos desde el móvil deja de ser posible.
Por qué hoy el único número firme es el 22 %
El límite del régimen general no se puede traducir a un porcentaje concreto todavía, y esto es importante porque muchos titulares lo dan por hecho. El tope sería la media de mercado más un margen, y esa media es un dato que el Banco de España tendría que publicar cada trimestre bajo la norma que aún no existe. Sin ese tipo de referencia publicado, los 15, 10 y 8 puntos no son un número: son una fórmula sin uno de sus términos.
Lo que sí es un número es el puente: “hasta la entrada en vigor del real decreto, el límite se establece temporalmente en el 22 %”, dice la referencia del Consejo de Ministros. Ese 22 % se mide en TAE, no en interés nominal, que es la diferencia que decide si un préstamo con comisión entra o no dentro del tope: la TAE es la única cifra que incluye las comisiones.
Y merece la pena ver de dónde sale la idea, porque no es una ocurrencia española. El artículo 31 de la Directiva (UE) 2023/2225 —titulado “Medidas para limitar los tipos deudores, las tasas anuales equivalentes o los costes totales del crédito para el consumidor”— obliga a los Estados: “los Estados miembros introducirán medidas para prevenir eficazmente los abusos y garantizar que no se pueda imponer a los consumidores unos tipos deudores, tasas anuales equivalentes o costes totales de crédito excesivamente elevados para el consumidor, tales como límites máximos”. España no está estrenando una idea: está cumpliendo con retraso.
Lo que cuesta hoy pedir 300 €, con una ficha verificada delante
Aquí es donde este artículo puede decir algo que no está en ninguna nota de prensa, porque hace falta el texto oficial a un lado y una ficha comprobada a mano al otro.
En nuestro ranking de créditos rápidos hay hoy tres productos de este segmento —Luzo, Wandoo y Vivus—, y el más antiguo de los tres sirve para ver la cuenta entera. La ficha de Luzo, comprobada el 9 de septiembre de 2026 contra su propia web y su información normalizada, recoge que por 300 € a 30 días devuelves 408 € — o sea, 108 € de coste, el 36 % del importe en un mes. La TAE que la propia entidad publica en el pie de su web es del 4.114,28 %, calculada sobre su ejemplo de 100 € a 30 días (36 € de interés por cada 100 €). Y ese es el precio de devolverlo en fecha: lo que cuesta cada día de retraso en los tres, y el tope que publica cada uno, está en qué pasa si no pagas una cuota del préstamo.
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Luzo, 30 días (hoy) 108 €
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Media del mercado, 30 días (hoy) 103 €
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Tope con la nueva norma, 3 cuotas 40 €
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Tope con la nueva norma, amortizado a 30 días 20 €
Coste en euros de un crédito de 300 €. Los dos primeros valores son el coste actual (ficha verificada el 9-9-2026 y media citada por el Ministerio de Economía); los dos últimos, los topes que el propio Gobierno calcula con el nuevo régimen.
Puestas al lado de las cifras oficiales, salen tres comparaciones:
- Los 108 € son 5,4 veces el tope de 20 € que el Gobierno calcula para ese mismo crédito amortizado a 30 días, y 2,7 veces el tope de 40 € a tres cuotas.
- El 36 % de coste en un mes son nueve veces el 4 % mensual del régimen de alto coste.
- La TAE del 4.114,28 % son 187 veces el límite transitorio del 22 %.
Y están por encima incluso de la media que cita el propio Gobierno: 108 € frente a los 103 € que la nota del Ministerio de Economía da como coste promedio de un microcrédito de 300 € a 30 días.
Un aviso que nos toca dar sobre nosotros mismos: la ficha de Luzo es una de las dos del sitio que hoy llevan enlace de afiliado —la otra es la de Oney, que también sale en la tabla del final—, o sea que podríamos cobrar comisión si alguien las contrata. Lo decimos por la misma razón por la que el ranking publica su etiqueta de patrocinado y sus criterios de orden: un artículo que dice que el producto por el que podría cobrar cobra nueve veces el techo propuesto solo vale algo si declara esa relación.
Un matiz más, porque omitirlo exageraría el coste en un sentido y lo maquillaría en otro: Luzo anuncia el primer préstamo al 0 %, pero su texto legal lo reserva a los préstamos superiores a 300 €. Con 300 € justos no entra en la promoción y paga el interés normal, como se desglosa en el análisis del crédito rápido de Luzo y su letra pequeña.
El detalle que se lleva por delante el producto entero
De todos los límites, el que más cambia las cosas no es un porcentaje: es el mínimo de tres cuotas mensuales.
Un crédito rápido no es un préstamo caro: es un préstamo corto. La ficha de Luzo tiene un plazo de 7 a 30 días y se devuelve de una vez. Un producto que por norma tiene que devolverse en tres cuotas mensuales ya no es eso, sea cual sea su precio. Por eso la pregunta que se hace quien busca esto no debería ser “cuánto me cobrarán”, sino otra bastante más incómoda.
Entonces, ¿quién te presta 300 €?
Con nuestro propio dato en la mano: hoy, solo el producto al que la reforma le cambia el formato. Estos son los préstamos que tenemos verificados uno a uno contra la web de su entidad, con el suelo que publica cada una y la fecha en que se comprobó:
| Producto verificado | Importe mínimo publicado | Comprobado el |
|---|---|---|
| Luzo (crédito rápido) | 50 € | 9-sept-2026 |
| Younited Credit | 1.000 € | 3-oct-2026 |
| Oney | 6.000 € (1.000 € si ya eres cliente) | 27-oct-2026 |
| BBVA | 3.000 € | 10-sept-2026 |
| Cofidis (préstamo personal) | 6.000 € | 8-sept-2026 |
| Banco Santander (Préstamo Online Rápido) | no consta | 11-sept-2026 |
Younited declara en su web “préstamos al consumo entre 1.000 € y 50.000 €”, según la recomprobación de su ficha del 3 de octubre de 2026 —su techo ha subido desde los 20.000 € que publicaba en septiembre, pero el suelo de 1.000 € sigue igual—, y Oney, releída el 27 de octubre de 2026, “si ya eres cliente, puedes solicitar tu préstamo desde 1.000 €. si todavía no lo eres, puedes empezar desde 6.000 €”, hasta 45.000 € en los dos casos. Cofidis anuncia su préstamo personal “de 6.000 € a 60.000 €”, y ofrece además en la misma página un crédito directo de liquidez desde 500 €, que es un producto distinto del que tenemos verificado.
Sobre la fila de Banco Santander conviene ser preciso, porque una casilla vacía se lee mal con facilidad: releímos su página del Préstamo Online Rápido el 11 de septiembre de 2026 para este artículo y ahí figura el máximo (“tú decides cuánto y para qué, hasta 80.000€ a tu alcance”) y un ejemplo representativo de 17.000 €, pero ningún importe mínimo. Esa fila no dice que no tenga suelo: dice que no lo sabemos, y esas dos cosas no son la misma. Quien quiera el mapa completo de suelos lo tiene en por qué pedir un importe pequeño te deja fuera del tramo de precios normal.
Con los que sí lo publican, la cuenta sale sola: ninguno de los préstamos verificados de la tabla baja de 1.000 €. Los 300 € los cubren solo los créditos rápidos —Luzo desde 50 €, Wandoo desde 50 € y Vivus hasta 300 € en su primer préstamo—, o sea exactamente los productos cuyo formato, pago único en semanas y no en meses, dejaría de caber en un régimen que exige tres cuotas mensuales.
Esa es la consecuencia honesta de la reforma y el propio anteproyecto la asume al crear una figura nueva de prestamista: si se limita el precio de un producto cuyo coste de riesgo es el que es, o el producto se rehace con otro formato, o parte de esa demanda se queda sin oferta legal. Decir que “los minicréditos serán más baratos” sin decir esto es contar media película.
Queda una vía que no es un préstamo y que suele absorber justo esa demanda: la tarjeta revolving. No se escapa de la norma —el Banco de España explica que los límites “afectarán a todos los productos de financiación, crédito al consumo, microcréditos, las tarjetas revolving y préstamos rápidos que se conceden a través de las plataformas digitales”—, pero hasta que la norma exista sigue abierta y sigue siendo cara. Si la salida a un imprevisto de 300 € va a ser tirar de la tarjeta, conviene tener hecho antes el cálculo de por qué una revolving sale casi siempre más cara que un préstamo personal: ahí el precio no lo topa todavía ninguna ley, lo topa el criterio de usura y solo después de pleitear. Y mientras tanto conviene saber a quién se reclama según quién te prestó el dinero, porque en este tramo del mercado la ventanilla del Banco de España no siempre está abierta.
Qué cambia para los créditos de menos de 200 €
Hay una pieza que suele pasar desapercibida y que viene de la directiva europea, no de la norma española. La Directiva 2008/48/CE dejaba fuera de su protección los créditos por debajo de un umbral mínimo de 200 €, y la directiva nueva lo corrige de forma expresa: entre los contratos que antes quedaban fuera y ahora entran, cita “los contratos de crédito al consumo cuyo importe total de crédito sea inferior a 200 EUR”, precisamente porque los créditos a corto plazo de alto coste “pueden ser perjudiciales para los consumidores”.
Dicho de otra forma: el tramo más pequeño y más caro del mercado, que era el que menos protección tenía, es el que más protección gana. Es el movimiento contrario al de la usura, que en España se ha combatido caso a caso en los tribunales comparando el tipo cobrado con la media de su categoría; aquí el límite llegaría por norma y por adelantado, sin que nadie tenga que pleitear.
Qué hacer mientras tanto
Nada de esto está en vigor, así que el crédito que se firme hoy se firma con las reglas de hoy. Tres cosas que sí se pueden hacer ya:
- Mirar la TAE y no el “sin intereses”, porque el tope del que habla la norma se mide en TAE. Una promoción de primer préstamo puede tener condiciones que la dejen fuera, como pasa con el suelo de 300 € del ejemplo de arriba.
- Comparar el coste en euros, no en porcentaje. “108 € por 300 €” se entiende; “4.114,28 % TAE” no se lo imagina nadie.
- Comprobar si el importe que necesitas cabe en un producto normal. Si necesitas 1.000 € y no 300 €, el mercado que se te abre es otro y su precio también.
