Energía

Se me acaba el descuento de la luz: qué pasa el mes 13, por qué nadie te avisa y cuánto sube

Nacho · 7 de octubre de 2026 · 9 min de lectura · Datos verificados el 5 de octubre de 2026

Una mujer joven mira una hoja de papel apoyada en la mesa del comedor de un piso luminoso, con una taza al lado
El descuento del primer año tiene fecha de fin y está escrito en el contrato: la fecha que importa es la de la firma. · Imagen generada con inteligencia artificial

No se acaba el contrato: se acaba el descuento y pasas a pagar el precio de tarifa que ya figuraba en lo que firmaste. Como el precio no cambia, tu compañía no está obligada a avisarte con un mes de antelación, como sí lo está cuando sube sus precios. Y no tienes que esperar al vencimiento para irte.

Si contrataste la luz hace casi un año con un descuento de bienvenida, lo que pasa el mes 13 es más aburrido de lo que parece: no se acaba nada. Sigues con la misma compañía, con el mismo producto y con el mismo contrato. Lo único que desaparece es el porcentaje que rebajaba el precio de la energía, así que empiezas a pagar el precio de tarifa que ya estaba escrito el día que firmaste.

Y de ahí sale la segunda respuesta, la que más desconcierta: lo normal es que nadie te avise. No porque tu compañía esconda nada, sino porque pasar del precio con descuento al precio de lista no es ninguna de las dos cosas de las que la ley obliga a avisar. Es el precio que ya habías aceptado.

Los tres casos en los que puedes estar, y solo uno te da derechos

La diferencia entre «me han subido la luz» y «se me ha acabado el descuento» no es una cuestión de matices: decide si tienes derecho a que te avisen con un mes de antelación y a irte sin coste, o no. El artículo 6.1 del Real Decreto 88/2026, releído en el BOE el 5 de octubre de 2026, recoge dos supuestos, y el fin de un descuento no es ninguno de ellos.

Caso 1: se te acaba el descuento. El precio de tarifa no se ha movido. Lo que se ha cumplido es el plazo de una condición temporal que tú firmaste con su fecha de fin. No hay modificación del contrato ni revisión de precios, así que no hay aviso obligatorio ni derecho a rescindir asociado. Es el caso de este artículo.

Caso 2: tu contrato prevé una revisión de precios. Aquí sí cambia el precio escrito, pero cambia porque el propio contrato decía que cambiaría. La letra n) obliga a tu comercializadora a notificarte «cualquier revisión de los precios derivada de las condiciones previstas en el contrato […] así como las razones y condiciones previas del ajuste y su alcance con al menos un mes de antelación a su aplicación».

Caso 3: te suben el precio de verdad. Es una modificación de las condiciones del contrato, y es el supuesto más protegido de los tres. La letra m) exige que te avisen «con al menos un mes de antelación, por escrito y de manera separada a su factura, de cualquier intención de modificar las condiciones del contrato» y que te informen «de su derecho a rescindir el contrato sin coste alguno cuando reciba el aviso». Ese caso, con lo que puedes hacer si el aviso no llegó o llegó dentro de la factura, está desarrollado en cómo te tienen que avisar cuando te suben el precio de la luz.

Cuánto sube la factura el mes 13, en euros

Esto es lo que casi nadie pone: un porcentaje no dice nada hasta que se convierte en euros. Lo calculamos con el mismo escenario que usamos para comparar todas las tarifas del ranking de luz —4,6 kW contratados y 250 kWh al mes, sin impuestos—, y con los dos precios que publica cada compañía en su propia web, el del primer año y el de después.

TarifaCon descuentoSin descuentoSube al mesAl año
Plan Estable de Iberdrola (15 % · comprobado el 2-10-2026)0,159269 €/kWh0,187375 €/kWh+7,03 €84,32 €
Plan Súper Tranquilidad de Iberdrola (15 % · comprobado el 30-9-2026)0,169894 €/kWh0,199875 €/kWh+7,50 €89,94 €
Tarifa Sin Horas de Imagina Energía (20 % · comprobado el 4-10-2026)0,119 €/kWh0,149 €/kWh+7,50 €90,00 €

Tres apuntes sobre esa tabla, porque son los que la hacen útil:

  • Las cifras son sin impuestos. Con el IVA del 21 % encima, esos 7,03 € se convierten en unos 8,51 € al mes, y los 7,50 € en unos 9,08 €.
  • Un porcentaje mayor no significa un salto mayor. El 20 % de Imagina sube casi lo mismo que el 15 % de Iberdrola, porque se aplica sobre un kWh mucho más barato. Lo que decide el salto es la diferencia en euros por kWh, no el porcentaje.
  • Y tu salto es el tuyo. Si consumes la mitad, el salto es la mitad. La cuenta cabe en una línea: los kWh que consumes al mes multiplicados por la diferencia entre los dos precios de tu contrato.

Las tres cifras salen de las fichas de nuestro ranking, cada una comprobada contra la web de su compañía en la fecha que lleva al lado. Que un descuento tenga fecha de fin no es letra escondida: las tres lo publican en la misma página donde anuncian el precio rebajado.

La tercera forma de que te cambie el precio, y es la que menos se distingue

Hay tarifas que no llevan descuento de bienvenida y aun así cambian de precio solas, porque el contrato prevé revisarlo cada pocos meses. Es el caso 2 de arriba, y conviene saber reconocerlo porque se parece mucho al caso 1 desde la factura y es muy distinto desde los derechos.

La Tarifa Estable de Pepeenergy, por ejemplo, publica que su precio es «actualizable cada 6 meses» y añade que «en la primera revisión de precios el precio máximo sería de 0,155 €/kWh (sin impuestos)», frente a los 0,1199 €/kWh que cobra hoy (comprobado en su web el 4 de octubre de 2026). Con 250 kWh al mes, ese tope serían 8,78 € más al mes que hoy.

Y aquí hay que leer con cuidado: 0,155 € es un máximo publicado, no un precio anunciado. La revisión puede quedarse por debajo, y la propia compañía lo presenta como el techo de la primera revisión. Lo que el lector gana sabiéndolo es que, si está en una tarifa de este tipo, su fecha de vigilancia no es el mes 13: es cada seis meses, y la notificación le tiene que llegar un mes antes con las razones del ajuste.

Qué puedes hacer antes de que te llegue el mes 13

No tienes que esperar al vencimiento. Es la confusión más cara de todas: que el descuento dure doce meses no significa que tú estés atado doce meses. Son dos cláusulas distintas, y de las tarifas de luz que tenemos verificadas una a una, solo la de Alcanzia declara permanencia; las demás publican que puedes marcharte sin penalización. Lo que hace una cláusula de permanencia y cuánto puede costar está en el artículo sobre la permanencia en las tarifas de luz, y el trámite del cambio, con sus plazos, en cómo cambiar de comercializadora de luz.

Así que, en la práctica, tienes tres salidas y conviene mirarlas en este orden:

  1. Apunta la fecha. Tu descuento vence doce meses después de la fecha de activación del contrato, no del día que lo firmaste ni del 1 de enero. Esa fecha está en tu contrato y es la única que tienes que recordar.
  2. Haz la resta antes de que llegue. Con la cuenta de arriba sabes en euros lo que vas a pagar de más. A veces son tres euros al mes y no compensa moverse; a veces son nueve, y entonces sí.
  3. Compara con lo que hay hoy, no con lo que pagabas. El precio con descuento ya no existe para ti; la comparación útil es entre el precio sin descuento de tu tarifa y lo que ofrecen hoy las demás. Y recuerda que la mitad de la factura es el término de potencia, que no suele llevar descuento y que varía entre compañías tanto como el kWh.

¿Y si lo que quieres es dejar de estar pendiente?

Hay una respuesta de producto a este problema, y es honrado contarla con sus dos caras. Declaramos antes la relación comercial: Iberdrola es la única compañía del ranking de luz con la que tenemos acuerdo de afiliación, así que si contratas a través de nuestro enlace podríamos cobrar una comisión. Eso no cambia ni una de las cifras de este artículo, y la prueba está en el párrafo siguiente.

El Plan Súper Tranquilidad de Iberdrola vende exactamente lo contrario del problema del mes 13: un precio puesto a largo plazo —su web dice diez años— en vez de un descuento con fecha de caducidad. Pero su kWh, a 0,199875 € sin impuestos, es el más caro de las tarifas que tenemos verificadas (comprobado el 30 de septiembre de 2026). Y también lleva su propio descuento del 15 % el primer año, así que su mes 13 existe igual: es la segunda fila de la tabla de arriba.

Puesto en euros, lo que cuesta esa tranquilidad se ve bien comparándolo con el otro plan de la misma compañía: pasado el primer año, el Súper Tranquilidad cobra 0,0125 €/kWh más que el Plan Estable, o sea unos 3,12 € al mes de energía con nuestro escenario. Su término de potencia, en cambio, sale algo más barato, así que la cuenta final depende de cuántos kilovatios tengas contratados.

Si de esa cuenta te sale que cambiarte cada año cuando se acaba el descuento te ahorra más de lo que te cuesta acordarte, cámbiate cada año: ninguna de las once tarifas sin permanencia te lo impide. Atar el precio tiene sentido para quien prefiere pagar un poco más a cambio de no tener que vigilar nada, y no para quien compara.

Las condiciones y los precios los fija cada compañía y pueden cambiar: las cifras de aquí llevan su fecha de comprobación al lado precisamente para eso. Antes de contratar o de moverte, confirma en la web de la compañía que sigue diciendo lo mismo.

Preguntas frecuentes

¿Se acaba mi contrato de luz cuando se acaba el descuento del primer año?

No. El descuento y el contrato son dos cosas distintas: el descuento es una condición con fecha de fin dentro de un contrato que sigue vivo. Cuando vence, te quedas con la misma compañía, el mismo producto y el mismo precio de tarifa que ya figuraba en lo que firmaste, solo que ahora sin el porcentaje que lo rebajaba. Por eso no recibes ninguna carta de fin de contrato: no se ha acabado nada.

¿Me tienen que avisar de que se me acaba el descuento de la luz?

La norma obliga a avisarte con un mes de antelación de «cualquier intención de modificar las condiciones del contrato» (artículo 6.1.m del Real Decreto 88/2026) y de «cualquier revisión de los precios derivada de las condiciones previstas en el contrato» (artículo 6.1.n). El fin de un descuento pactado no es ninguna de las dos cosas: el precio al que pasas a pagar ya estaba escrito y nadie lo ha revisado. Comprueba de todas formas tu contrato, porque algunas compañías avisan por su cuenta aunque no estén obligadas.

¿Cuánto sube la factura cuando se acaba el descuento?

Depende del porcentaje y de cuánto consumas. Con el escenario que usamos en todo el sitio para comparar (4,6 kW contratados y 250 kWh al mes, sin impuestos), un 15 % de descuento sobre un kWh de 0,187375 € son unos 7 € al mes; un 20 % sobre uno de 0,149 €, unos 7,50 €. Son entre 84 y 90 € al año antes de impuestos, y con el IVA del 21 % por encima, más. La cuenta exacta la puedes hacer tú: multiplica los kWh que consumes al mes por la diferencia entre el precio con descuento y el precio sin él.

¿Tengo que esperar a que se cumpla el año para cambiarme de compañía?

Casi nunca. De las tarifas de luz que tenemos verificadas una a una, solo la de Alcanzia declara permanencia; las demás publican que puedes irte sin penalización. Que un descuento dure doce meses no significa que tú estés atado doce meses: son dos cláusulas distintas y conviene mirar las dos en tu contrato antes de dar nada por hecho.

¿Es lo mismo que se acabe el descuento que una revisión de precios?

No, y la diferencia tiene consecuencias. Que se acabe el descuento es llegar a un precio que ya estaba escrito. Una revisión de precios es que cambie ese precio escrito, y el reglamento sí obliga a notificarla con un mes de antelación junto con «las razones y condiciones previas del ajuste y su alcance». Hay tarifas que se revisan por contrato cada pocos meses y lo publican: la Tarifa Estable de Pepeenergy dice que se actualiza cada seis meses y que en la primera revisión el precio máximo sería de 0,155 €/kWh, frente a los 0,1199 € de hoy (comprobado en su web el 4 de octubre de 2026).

Fuentes oficiales

Este artículo tiene fines informativos y no constituye asesoramiento financiero personalizado. Verifica siempre las condiciones actuales en la web oficial de cada entidad antes de contratar.

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Nacho · Controller financiero

Controller financiero y director de operaciones. Verifico personalmente cada dato de producto contra la web oficial de la entidad que lo vende, y anoto la fecha y la frase literal que respalda cada cifra.

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