Si entras en un piso de alquiler y vas a estar un año, la pregunta «¿cuál es la tarifa de luz más barata?» es la pregunta equivocada. Con un consumo normal de doce meses, la diferencia entre una tarifa buena y una mediana es de unos pocos euros al mes; lo que de verdad te puede costar dinero es firmar algo que te ate cuando te vayas, pagar por una garantía de precio que no vas a llegar a usar, o cargar con una parte fija alta en un piso que va a pasar semanas medio vacío.
Así que son tres comprobaciones, y van en este orden.
1. Que no te ate: la permanencia
Es lo primero porque es lo único que puede convertirse en una factura al marcharte. Y la buena noticia es que hoy casi no existe en el mercado doméstico de la luz.
Recontado el 2 de octubre de 2026 sobre las tarifas de luz que tenemos verificadas una a una contra la web de cada compañía, solo una declara permanencia: la Tarifa Única de Alcanzia, cuyo contrato es de un año y donde irse antes de la primera prórroga cuesta el 5 % del consumo pendiente (comprobado el 1 de octubre de 2026). Todas las demás recogen en su ficha que no hay permanencia ni penalización por baja.
Eso cambia la lógica de la decisión: si te equivocas de tarifa en marzo, en abril puedes estar en otra. El cambio de comercializador, según la guía informativa de la CNMC, es gratuito, lo tramita la compañía nueva y tiene un plazo máximo de 21 días; además tienes 14 días desde la contratación para desistir. No hay que llamar a la anterior y no hay corte de suministro: lo que cambia es quién te factura.
Y conviene tener claro de quién es el contrato. El suministro eléctrico se contrata a nombre de una persona, no de la vivienda, así que si el titular eres tú, la tarifa la eliges tú y la decisión de qué hacer al irte también. Si la tuya sí tiene permanencia y te planteas cambiarte antes de tiempo, lo que te pueden cobrar por irte está desarrollado en el artículo sobre qué te pueden cobrar por dejar tu compañía de luz antes de tiempo.
2. Cuánto dura el precio que firmas
La segunda pregunta no es cuánto cuesta el kWh, sino durante cuánto tiempo cuesta eso. Y aquí el perfil del inquilino es muy distinto al del propietario.
Una tarifa de precio fijo a doce meses cubre justo el contrato de alquiler típico: entras, sabes lo que vas a pagar todo el año y cuando renuevas o te vas, vuelves a decidir. Una tarifa de «precio estable» a cinco o diez años ofrece algo que a ti no te sirve: estabilidad en los años tres, cuatro y cinco, cuando ya vivirás en otro sitio. Y esa cobertura no es gratis — en las fichas verificadas, los planes a varios años tienen el kWh más caro que los de doce meses de la misma compañía. Lo que cuesta esa garantía, en euros, está en el artículo sobre la luz a precio fijo varios años.
Un ejemplo del ranking que encaja exactamente con este perfil —y aquí toca decirlo antes de dar la cifra: ifinanzas.es cobra una comisión si contratas el Plan Online de Iberdrola a través de nuestro enlace, y no cobra nada de las demás tarifas que aparecen en este artículo—. El Plan Online de Iberdrola publica en su página «Precio fijo durante 12 meses» y «puedes darte de baja en cualquier momento sin permanencia» (comprobado con navegador el 30 de septiembre de 2026), a 0,149900 €/kWh sin impuestos las 24 horas. Esa combinación —precio cerrado justo el año que vas a estar y puerta abierta— es el perfil del inquilino.
Lo que no es, y lo decimos con todas las letras aunque cobremos de él, es la tarifa más barata del ranking: su kWh no es el más bajo y su parte fija tampoco, como se ve en la tabla de abajo. Entra aquí por el tipo de compromiso que pide, no por el precio.
3. Lo que pagas sin consumir: la parte fija
Esta es la que casi nadie mira y la que más pesa en un alquiler. La factura tiene dos sumandos: la energía que consumes y el término de potencia, que se factura por días contratados aunque no enciendas nada, más la cuota mensual de las compañías que la cobran.
En un piso de alquiler ese sumando pesa más de lo normal, y por tres motivos muy concretos: se entra a mitad de mes, se pasan semanas fuera en vacaciones o fines de semana largos, y a veces se deja el piso antes de que termine el contrato. Todo ese tiempo el consumo baja y la parte fija no.
Esto es lo que cuesta un mes de 30 días sin consumir un solo kilovatio hora, calculado con la misma fórmula que usa el ranking sobre las fichas verificadas el 2 de octubre de 2026, con las dos potencias más habituales en un piso:
| Tarifa | Parte fija con 3,3 kW | Parte fija con 4,6 kW |
|---|---|---|
| TotalEnergies A Tu Aire Siempre | 17,08 € | 23,81 € |
| Imagina Energía Sin Horas | 17,62 € | 24,56 € |
| Naturgy Noche Luz | 18,27 € | 25,47 € |
| Lucera Precio Estable | 18,33 € | 25,20 € |
| Alcanzia Tarifa Única | 18,56 € | 25,87 € |
| Endesa One Luz | 18,80 € | 26,21 € |
| Iberdrola Plan Estable | 19,39 € | 27,03 € |
| Iberdrola Plan Online | 19,52 € | 27,21 € |
| Iberdrola Plan Súper Tranquilidad | 20,34 € | 28,35 € |
| Plenitude Fácil Luz | 22,27 € | 31,05 € |
| Pepeenergy Estable | 23,10 € | 30,62 € |
| Octopus Relax | 23,76 € | 33,12 € |
Los términos de potencia están tomados sin impuestos, mientras que las dos cuotas mensuales —Lucera, 0,91 €, y Pepeenergy, 4 €— las publican sus compañías con impuestos ya incluidos, así que la comparación no es homogénea al céntimo: sirve para ordenar unas tarifas frente a otras, no como previsión de factura. Y quedan fuera el alquiler del contador y el coste regulado del bono social, que se facturan aparte en todas. El detalle de por qué varía tanto esta columna está en cuánto pagas de luz sin consumir nada.
Dos lecturas prácticas. La primera: entre la tarifa con la parte fija más baja y la más alta hay 6,68 € al mes con 3,3 kW y 9,31 € con 4,6 kW, es decir, entre 80 y 111 € al año por tener contratada exactamente la misma potencia. La segunda: bajar de 4,6 a 3,3 kW recorta esa parte fija alrededor de un 28 % en todas, porque se multiplica por los kW contratados. Si al entrar te encontraste la potencia que necesitaba el inquilino anterior, esa es la revisión más rentable del primer mes.
El veredicto, por perfil
- Sabes que te vas en doce meses. Manda que no haya permanencia y que el precio esté fijado justo esos doce meses; la parte fija decide el desempate. No pagues una garantía de precio a cinco o diez años.
- No sabes cuánto te quedarás, y el piso estará bastante vacío. Manda la parte fija más baja, porque es lo que pagas pase lo que pase: hoy la tiene TotalEnergies, que además tiene el kWh más barato del conjunto, aunque su precio plano está condicionado a consumir menos de 3.500 kWh al año.
- Vas a consumir bastante (teletrabajas en casa, calefacción eléctrica). Ahí vuelve a pesar el precio del kWh y la parte fija pasa a segundo plano: compara las dos cosas en la comparativa de tarifas de luz y haz el cálculo con tu consumo real.
- Heredas el contrato del inquilino anterior. Tu primera decisión no es qué tarifa, sino si hacer cambio de titularidad o alta nueva: no cuestan lo mismo. Está explicado en dar de alta la luz en un piso y en el artículo sobre el cambio de titular de la luz.
Y una regla general que vale para los cuatro casos: las condiciones las fija cada comercializadora y cambian, así que la cifra que decide tu contrato es la que esté publicada en su web el día que firmes, no la de ningún comparador. Aquí las comprobamos una a una y las fechamos para que puedas verlo.
