Si tienes placas solares y produces más de lo que consumes en algunas horas, ese sobrante no se pierde: se vierte a la red y tu comercializadora te lo descuenta de la factura. Eso es la compensación de excedentes. Pero no es una tarifa que se contrata aparte, ni un pago en tu cuenta corriente, y no se aplica sobre toda la factura por igual — y esos dos matices son los que explican por qué dos personas con el mismo excedente pueden acabar con un descuento distinto.
Qué es exactamente el mecanismo de compensación simplificada
El artículo 14 del Real Decreto 244/2019 define el contrato de compensación de excedentes como el que se firma entre quien produce la energía (el titular de la instalación solar) y el consumidor asociado, para establecer “un mecanismo de compensación simplificada entre los déficits de sus consumos y la totalidad de los excedentes de sus instalaciones de generación asociadas”. En la práctica, casi siempre son la misma persona: tú produces con tus placas y tú mismo consumes.
Solo pueden acogerse instalaciones de generación renovable de hasta 100 kW de potencia, según explica la CNMC. Es el caso habitual de una vivienda o un pequeño negocio con placas solares; las instalaciones más grandes quedan fuera de este mecanismo simplificado.
Sobre qué parte de la factura se descuenta, y por qué no es toda
El mecanismo “consistirá en un saldo en términos económicos de la energía consumida en el periodo de facturación”, dice el artículo 14.3. Esa frase es la clave: lo que se compensa es el término de energía, es decir, los kWh que consumes de la red, no el término de potencia (lo que pagas fijo cada día por tener contratados unos kW, produzcas o no) ni los impuestos que se calculan después, sobre el total de la factura. Si quieres ver cómo se reparte el resto de tu recibo entre esos conceptos, lo explicamos con detalle en cuánto pagas de luz sin consumir nada.
Y hay un límite que la ley fija sin excepción: “en ningún caso, el valor económico de la energía horaria excedentaria podrá ser superior al valor económico de la energía horaria consumida de la red en el periodo de facturación” (artículo 14.3). Es decir, el descuento nunca puede dejar tu término de energía en negativo ni generarte un ingreso: como mucho, lo deja a cero ese mes. Si produces mucho más de lo que consumes, ese exceso por encima del tope no se traslada al mes siguiente bajo este mecanismo.
Por qué dos facturas con el mismo excedente descuentan cantidades distintas
El precio al que se valora cada kWh que viertes a la red no es fijo ni igual para todo el mundo, y eso es lo que más confunde: depende del tipo de contrato.
- Si tienes un contrato de mercado libre, el precio al que tu comercializadora valora cada kWh excedentario es el que hayas acordado con ella al firmar. Puede ser un precio fijo o uno indexado, y varía de una comercializadora a otra: por eso conviene mirarlo antes de firmar, igual que el resto de condiciones que diferencian PVPC de mercado libre.
- Si estás en el precio voluntario para el pequeño consumidor (PVPC), la energía excedentaria se valora al precio medio horario del mercado mayorista, descontando los costes de desviación, según el mismo artículo 14.3. Ese precio cambia cada hora, igual que el precio al que pagas lo que consumes.
Por eso dos viviendas que vierten exactamente el mismo número de kWh a la red pueden ver un descuento distinto en su factura: no es que una instalación “rinda más”, es que su comercializadora les compensa ese excedente a un precio distinto.
Y además, esa energía no paga peajes
El artículo 14.4 añade que la energía horaria excedentaria acogida a este mecanismo “no tendrá consideración de energía incorporada al sistema eléctrico” y queda exenta de peajes de acceso. Es una ventaja adicional sobre el precio al que se valora: lo que viertes no carga con el coste de transporte y distribución que sí pagas por lo que consumes de la red.
Y si compartes instalación con tus vecinos
Si tu instalación es de autoconsumo colectivo — varias viviendas con las mismas placas, por ejemplo en una comunidad —, el artículo 14.2 permite que quienes no generan excedentes propios se acojan también, de forma voluntaria, repartiéndose el excedente conjunto según el acuerdo de reparto que todos los consumidores comuniquen a la distribuidora.
Lo que de verdad hay que mirar antes de firmar
La ley fija el mecanismo y su tope, pero no fija el precio al que tu comercializadora valora el excedente: eso lo decide cada una. Antes de contratar o de quedarte con tu comercializadora actual, comprueba a qué precio compensa el kWh excedentario y compáralo, igual que compararías el precio de lo que consumes. Puedes ver qué ofertas de electricidad tenemos verificadas en nuestro comparador de energía.
