No existe una respuesta única a “cuál es más barato, PVPC o mercado libre”: depende de cuándo consumes electricidad a lo largo del día y de si prefieres previsibilidad en tu factura o la posibilidad de aprovechar horas más baratas. Antes de decidir, conviene entender bien cómo funciona cada uno y qué parte de tu factura depende del precio de la energía y qué parte no.
Qué es el PVPC
El PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor) es, según el Ministerio para la Transición Ecológica, un precio dinámico totalmente indexado al mercado mayorista de electricidad que varía cada hora. Desde enero de 2024 incorpora parcialmente señales de precio a largo plazo para reducir la volatilidad de las facturas.
Para poder acogerte al PVPC necesitas cumplir estos requisitos:
- Ser persona física o microempresa (menos de 10 empleados y menos de 2 millones de euros de facturación anual).
- Tensión no superior a 1 kV.
- Potencia contratada igual o inferior a 10 kW en cada periodo horario.
Solo las comercializadoras de referencia pueden ofrecer el PVPC, y el precio es único en todo el territorio nacional — no varía entre comercializadoras de referencia, a diferencia del mercado libre.
Y hay algo que solo se gana aquí y que no aparece en ninguna comparativa de precios: el bono social únicamente se aplica sobre el PVPC y únicamente lo puede aplicar una comercializadora de referencia, así que pedirlo desde el mercado libre obliga a cambiar de contrato, tal y como explicamos en cómo pedir el bono social de la luz. Con él viaja el Suministro Mínimo Vital, el límite de potencia que sustituye al corte durante seis meses cuando hay facturas sin pagar; sin él, ninguna de esas dos protecciones existe, como se detalla en qué pasa si no pagas la factura de la luz.
Qué es el mercado libre
En el mercado libre, cada comercializadora fija sus propios precios y condiciones libremente. Puedes encontrar tarifas con precio fijo (la misma tarifa por kWh pases lo que pase en el mercado mayorista), tarifas indexadas (que siguen el precio del mercado, de forma parecida al PVPC pero ofrecidas por una comercializadora privada) y tarifas con descuentos u otras condiciones comerciales.
La pregunta correcta no es “cuál es más barato hoy”
El precio del PVPC cambia cada hora seis días a la semana, así que cualquier comparación puntual (“hoy el PVPC está más barato que tal tarifa libre”) queda desactualizada en cuestión de horas. La pregunta útil no es esa, sino: ¿tu forma de consumir electricidad encaja mejor con un precio que varía por horas, o prefieres un precio fijo aunque no sea siempre el más bajo posible?
- Si puedes desplazar consumos importantes a las horas más baratas del día (poner la lavadora o el lavavajillas por la noche, cargar el coche eléctrico en horario valle, por ejemplo), el PVPC te permite aprovechar esa flexibilidad y pagar menos por esos consumos. Es una ventaja que muchas tarifas de precio fijo no dan: de las diez que tenemos verificadas, nueve cobran lo mismo a cualquier hora, así que poner la lavadora por la noche no les ahorra nada.
- Si tu consumo es más bien plano a lo largo del día, o no tienes margen para elegir cuándo usas los electrodomésticos (por ejemplo, si estás fuera de casa la mayor parte del día y consumes sobre todo por la tarde-noche, cuando el precio suele ser más alto), una tarifa de precio fijo del mercado libre puede darte más previsibilidad, aunque el precio medio no sea siempre el mínimo posible. Esa previsibilidad se paga, y cuánto cuesta esa garantía al mes está calculado aquí.
Previsibilidad frente a precio medio: la variable que casi nadie menciona
Con el PVPC no sabes de antemano cuánto pagarás el mes que viene — depende de cómo evolucione el mercado mayorista. Con una tarifa de precio fijo en el mercado libre, sabes exactamente cuánto pagarás por cada kWh durante todo el periodo contratado, aunque eso no garantiza que sea el precio más bajo del mercado en cada momento. Si valoras la tranquilidad de una factura predecible tanto como el precio en sí, esto debería pesar en tu decisión. Antes de fiarte de un «precio estable» a varios años, conviene leer qué repercute la comercializadora durante ese plazo: un ejemplo con el Plan Estable de Iberdrola.
Cómo comprobar cuál te compensaría con tus propios datos
Antes de decidir, revisa tu consumo real: la mayoría de distribuidoras y el portal Datadis permiten consultar tu consumo por horas de los últimos meses. Si ves que consumes de forma bastante uniforme durante el día, o sobre todo en las horas “punta” (que suelen ser las más caras en el PVPC), un precio fijo puede ajustarse mejor a tu caso. Si ves margen para desplazar consumo a horas valle, el PVPC puede compensarte más. Una vez decidido, el trámite es lo de menos: el cambio de compañía lo tramita la comercializadora nueva y el reglamento le da un máximo de diez días hábiles.
Tabla resumen
| Tu situación | Qué encaja mejor |
|---|---|
| Puedes desplazar consumo a horas valle (noche, madrugada) | PVPC |
| Consumo plano o concentrado en horas caras, sin margen para cambiarlo | Tarifa de precio fijo en mercado libre |
| Prioridad: previsibilidad total en la factura | Tarifa de precio fijo en mercado libre |
| Prioridad: aprovechar precios bajos aunque varíen | PVPC |
Puedes comparar tarifas de energía disponibles en nuestra sección de energía.
