El dinero de un préstamo personal suele llegar el mismo día en que firmas o, como mucho, el siguiente día hábil. Los catorce días que tienes para desistir no retrasan nada: ese plazo empieza a contar después de que el dinero ya está en tu cuenta, no antes. Lo que de verdad hace que un préstamo tarde más o menos es otra cosa, y casi nadie la separa del resto: cuánto tarda la entidad en estudiar y aprobar tu solicitud, un paso que ninguna ley cronometra y en el que cada banco decide por su cuenta.
Tres tramos, tres relojes distintos
“Cuánto tarda en ingresarse un préstamo” mezcla tres procesos que no tienen nada que ver entre sí:
- Estudiar la solicitud y decidir si te lo conceden. Aquí no hay plazo legal. Depende de la documentación que pidan, de si tienen que verificar tus ingresos a mano o de forma automática, y de la política de riesgo de cada entidad.
- Firmar el contrato. Una vez aprobado, la firma puede ser online en el momento o requerir visita a una oficina, según el producto.
- Transferir el dinero a tu cuenta. Esto sí tiene plazo legal, y es el mismo que rige cualquier transferencia en euros: lo explicamos con su cita exacta del Real Decreto-ley 19/2018 en cuánto tarda en llegar una transferencia bancaria. En resumen, como máximo el día hábil siguiente a la recepción de los fondos, y en segundos si ambos bancos ofrecen transferencia inmediata.
El tramo 1 es el único que varía de verdad de una entidad a otra, y es justo el que el marketing de “dinero en el día” o “préstamo en 24 horas” suele prometer, no el 3.
Por qué los catorce días de desistimiento no son una espera
Es la confusión más extendida, y tiene sentido que exista: “tienes catorce días” suena a plazo que hay que agotar antes de algo. No es así. El artículo 28 de la Ley 16/2011 de contratos de crédito al consumo dice que el plazo “se iniciará en la fecha de suscripción del contrato de crédito”, es decir, el día de la firma. Y lo que permite ese plazo es dejar sin efecto un préstamo que ya has recibido, sin dar explicaciones y sin penalización, devolviendo solo el capital y los intereses de los días que lo has tenido.
No hay ninguna cláusula en esa ley que obligue a esperar, ni una renuncia que firmar para “saltarse” ese plazo y cobrar antes: el dinero no está retenido por el desistimiento en ningún momento. Si quieres ver cuánto cuesta de verdad arrepentirte dentro de esos catorce días, con el cálculo sobre préstamos reales del ranking, está desarrollado en los catorce días de desistimiento y sus dos excepciones.
Qué significa de verdad un préstamo “en 24 horas”
Antes de creerte una promesa de velocidad, conviene leer sobre qué tramo se hace. El Préstamo 24h de ABANCA es un buen ejemplo porque lo deja escrito con todas las letras en su propia web, que hemos releído hoy:
Léelo con atención: las 24 horas corren desde que entregas la documentación y firmas la solicitud, hasta que te confirman si es viable. Es el tramo 1 de arriba —estudiar y decidir—, no el tramo 3 —que el dinero esté en tu cuenta—. Una vez confirmada la viabilidad, el contrato se firma y la transferencia sigue su propio plazo, el de siempre.
Esto no es una crítica a ABANCA: su web es de las pocas que explica con esa precisión a qué se compromete y qué pasa si no lo cumple. Es, precisamente por eso, el ejemplo que mejor enseña dónde está el límite real de cualquier promesa de “préstamo rápido”: en la aprobación, no en el ingreso.
Qué preguntar antes de firmar si de verdad necesitas el dinero ya
No hay ningún trámite legal para acelerar la entrega del dinero una vez aprobado: ese tramo ya va al máximo que permite la ley de servicios de pago. Lo que sí puedes hacer es preguntar, antes de firmar, tres cosas concretas:
- ¿El plazo que anuncian es para aprobar o para ingresar? Si la web no lo distingue, pregúntalo directamente: es la diferencia que explica todo este artículo.
- ¿Qué documentación van a pedir y cuánta demora añade? Una solicitud sin incidencias y con todos los papeles listos se estudia más rápido que una que necesita una llamada o una aclaración.
- ¿Tu banco y el del prestamista admiten transferencia inmediata? Si los dos la ofrecen, el tramo 3 puede resolverse en segundos en vez de esperar hasta el día hábil siguiente. Pregúntalo a tu propio banco: no depende del prestamista, depende de con quién tengas la cuenta donde va a llegar el dinero.
Las condiciones de plazo, como las de precio, las fija cada entidad y pueden cambiar: antes de firmar, conviene comprobar en su web o preguntar por escrito qué promete exactamente y qué pasa si no lo cumple, como hace ABANCA en el ejemplo de arriba.
Si todavía no has elegido prestamista, comparar esa letra pequeña antes de firmar es más fácil con las condiciones ya verificadas una a una: puedes verlas en el ranking de préstamos personales.
