Con el Euríbor subiendo durante 2026, la hipoteca fija vuelve a ganar atractivo frente a la variable, pero la respuesta correcta depende de tu perfil, no solo del índice del mes. Si necesitas previsibilidad total en tu cuota, la fija encaja mejor; si puedes asumir variaciones y el diferencial que te ofrecen es bajo, la variable puede seguir compensando a largo plazo.
Cómo está el Euríbor ahora mismo
El último dato mensual es el de septiembre de 2026: el Euríbor a 12 meses quedó en el 3,247%, el valor que publicó el BOE el 2 de octubre y el que usan los bancos en los ejemplos de sus hipotecas variables. Un mes antes, según confirmó el Banco de España, el dato de agosto fue del 2,954%, 0,840 puntos por encima del de agosto de 2025. Esto afecta directamente a cualquier hipoteca variable que tenga revisión anual: si tu revisión cae este año, tu cuota probablemente suba respecto a la anterior. Cambiar de tipo no es la única palanca en ese caso: la otra es amortizar anticipadamente parte del capital, y con ella la decisión de reducir cuota o reducir plazo.
Qué es una hipoteca a tipo fijo
El tipo de interés y, por tanto, la cuota mensual, se mantienen exactamente iguales durante toda la vida del préstamo. La ventaja es la previsibilidad total: sabes hoy lo que pagarás dentro de 15 años. El coste de esa tranquilidad es que el tipo inicial suele ser más alto que el de una variable en el mismo momento, y los plazos máximos suelen ser algo más cortos (según el Banco de España, en torno a un máximo de 20 años, frente a los 20-30 o más habituales en variable).
Qué es una hipoteca a tipo variable
El tipo se revisa periódicamente (normalmente cada 6 o 12 meses) sumando un diferencial fijo al Euríbor del momento (por ejemplo, Euríbor + 0,80%). La ventaja es que el tipo de salida suele ser más bajo que el de una fija equivalente, y permite plazos más largos. El plazo y la entrada son justo las dos variables que maneja quien todavía está ahorrando, y ahí conviene tener hecha la cuenta de cuánto dinero hace falta tener antes de comprar. El riesgo es el contrario a la fija: si el Euríbor sube, como ha pasado en 2026, tu cuota sube con él en la siguiente revisión. Y si esa subida deja la cuota fuera de alcance, hay un procedimiento concreto con plazos y con un orden fijado por ley: lo explicamos en qué puedes pedir cuando no puedes pagar la hipoteca.
Desde la Ley 5/2019 reguladora de los contratos de crédito inmobiliario, las hipotecas variables no pueden incluir cláusulas suelo que impidan beneficiarte de bajadas del índice de referencia.
Hipoteca mixta: la tercera opción
Combina ambos mundos: un periodo inicial (habitualmente entre 3 y 10 años) a tipo fijo, y el resto del préstamo a tipo variable. Tiene sentido si quieres protegerte de subidas del Euríbor en los primeros años —cuando la cuota suele pesar más sobre tu presupuesto— y estás dispuesto a asumir variabilidad más adelante. Antes de eso conviene saber que la mixta empieza más barata y acaba más cara, así que hay un mes concreto en el que la ventaja se agota: lo hemos calculado en hipoteca mixta o fija y en qué mes deja de compensar. Si es tu caso, la decisión que queda es cuántos años fijos pedir, y no es gratis alargarlos: lo hemos calculado sobre un banco que publica los tres tramos en qué cambia entre un tramo fijo de 3, 5 o 7 años en una hipoteca mixta.
Con el Euríbor en el nivel actual, ¿qué conviene más?
No hay una respuesta única, pero sí una forma correcta de plantearlo:
- Si tu prioridad es no tener sorpresas en la cuota durante toda la hipoteca (por ejemplo, porque tu presupuesto mensual es ajustado), la fija sigue siendo la opción más segura, aunque partas de un tipo inicial más alto. Ese tipo de salida casi siempre es el bonificado, así que antes de compararlo con otra oferta conviene ver cuánto de esa bonificación se queda en la TAE y cuánto se lo comen los seguros, saber de antemano cuáles de esos seguros puedes llevarte a otra compañía sin perder la rebaja y cuáles no, y tener a mano el precio de las cuatro hipotecas del ranking que publican la misma TAE con y sin bonificar, que es la referencia contra la que se mide si la bonificación compensa.
- Si el diferencial que te ofrecen en la variable es bajo (por debajo de 1 punto sobre Euríbor) y tienes margen en tu presupuesto para absorber subidas de cuota, la variable puede seguir saliendo más barata a largo plazo, incluso con el Euríbor en niveles como el actual — pero exige tolerancia a la incertidumbre.
- Si no quieres decidirte del todo por ninguna de las dos, la mixta te da unos años de tranquilidad mientras ves cómo evoluciona el mercado.
Antes de firmar, pide siempre la simulación de cuota con el Euríbor en su nivel actual y con un escenario de subida adicional (por ejemplo, +1 punto), para saber si tu presupuesto aguantaría ese escenario en una variable. Esa cuenta está hecha sobre un producto concreto en el análisis de la Hipoteca Variable de Banco Sabadell, donde además se ve el otro salto que casi nadie mira: el del mes trece, cuando se acaba el año a tipo fijo. Y si todavía estás en el paso anterior —saber qué cuota admite tu nómina y cuánto capital compra esa cuota en cada banco—, la cuenta está hecha en cuánto te dan de hipoteca según tu sueldo.
¿Puedo cambiar mi hipoteca de variable a fija si ya la tengo?
Sí, hay tres vías, según explica el Banco de España:
- Novación: negociar directamente con tu banco actual el cambio de variable a fija. Puede llevar una comisión de novación si está pactada en tu contrato.
- Subrogación: cambiar la hipoteca a otro banco que te ofrezca mejores condiciones. Tu banco actual tiene derecho a intentar igualar la oferta antes de que te vayas, y puede ejercer un derecho de tanteo: igualar o mejorar la oferta vinculante de la entidad nueva.
- Cancelar y contratar una hipoteca nueva: en general implica más trámites y más gastos que las dos opciones anteriores.
En cualquiera de las tres, el banco debe entregarte la documentación precontractual obligatoria (FEIN y FiAE) al menos diez días antes de la firma ante notario, un plazo que la ley te da a ti para leerla y que ni el banco ni tú podéis acortar.
Y si ya te has decidido por la fija y estás entre dos nombres concretos, el enfrentamiento entre la hipoteca fija de Sabadell y la de Openbank enseña con cifras publicadas por qué el mejor tipo nominal no es siempre el más barato. Y si te has decidido por la variable, el mismo ejercicio está hecho entre la hipoteca variable de Sabadell y la de Unicaja.
Puedes consultar nuestra comparativa actualizada según por dónde te hayas decidido: las hipotecas fijas verificadas con su TIN y su TAE por un lado y las hipotecas variables con su diferencial por otro, o el ranking de hipotecas entero si todavía quieres verlas juntas.
Los datos del Euríbor son los de septiembre de 2026 (BOE del 2 de octubre) y agosto de 2026 (Banco de España), y se actualizan cada mes. Consulta siempre el valor vigente antes de tomar una decisión.
